Bruce Nauman, California,1941.



martes, 9 de diciembre de 2008

Ferreira Gullar: fragmentos y retazos (una entrevista)

 Son  fragmentos de una entrevista en La Nación de Buenos Aires, realizada por Héctor M. Guyot, 1 nov. 2008 )

-Ferreira Gullar es un poeta  sorprendente, con una experiencia  dilatada, y opiniones y dudas de un humanismo hondo,  y bordeado de humor 






Era un cónclave de brasileños en Buenos Aires. Corría el año 1975, y muchos presentes se había exiliado de su país, gobernado por los militares de la alianza Renovadora Nacional. Entre ellos, el dueño de la casa, Augusto Boal, dramaturgo y director que impulsaba por entonces el Teatro del Oprimido, y un poeta de 45 años a quien Vinicius de Moraes conminó a recitar, para las diez personas allí reunidas, un largo y afiebrado poema recién escrito que aún nadie conocía. Esa lectura conmovió tanto a Vinicius que insistió en hacer una grabación, y así se llevó el poema y la voz del poema a Río de Janeiro. Allí corrieron las copias clandestinas que se compartieron en reuniones similares, hasta que un valiente decidió editar el poema y un año después, gracias a su repercusión en la opinión pública, el poeta decidió volver a Brasil, donde fue detenido y sometido a un interrogatorio de tres días. Movilización de intelectuales y amigos mediante, finalmente recuperó la libertad.
El poeta es Ferreira Gullar, nacido como José Ribamar Ferreira en Sao Luís, capital de Maranhao, en 1930. La llave que lo devolvió a su tierra , Poema sucio (el intento de rescatar su infancia y de dar testimonio de su paso por el mundo), resultó la obra más celebrada de quien es hoy el mayor poeta vivo de Brasil, y sin duda uno de sus escritores más respetados y queridos.[-]
- ¿Por qué ese nombre para el poema?-
Sentí que ese debía ser el nombre. Sólo mucho después descubrí que lo había elegido porque quería hacer un poema que no tuviera ningún compromiso con estilos o normas que yo había adoptado antes. Era estilísticamente sucio. Por otro lado, quería hablar de todo, sin restricciones, desde mi experiencia sexual hasta la miseria y el sufrimiento del pueblo brasileño. Como si hubiera sido el rey Midas, confiaba en que todo lo que tocara se convertiría en oro.
-¿Cómo era su vida en Buenos Aires en aquellos años?-Empecé a crear hábitos. Veía a amigos, argentinos y brasileños. Caminaba por Corrientes y frecuentaba sus librerías y sus bares. Recuerdo una vez, era domingo de Carnaval, y yo, que en Río solía visitar las escolas do samba, caminaba por la calle Florida con una tristeza sin fin. Me senté en un bar, al sol. Era difícil saber que en tu ciudad todo el mundo estaba de fiesta mientras aquí se vivía la tristeza de un domingo cualquiera. Pero durante la escritura de Poema sucio estuve concentrado en una tarea que me daba alegría. Cuando el poeta escribe sobre las cosas más dolorosas, transforma el sufrimiento en alegría. El arte tiene esa magia.
-El poema mismo vacila entre el dolor y la alegría. Pero prevalece la afirmación de la vida. Lo mismo se manifiesta en la cultura y en la música de su país.-
Es verdad. En las escolas do samba, por ejemplo, la mayoría no tiene dinero o vive con dificultad, pero a la hora de celebrar ponen todo lo que tiene y hacen la fiesta. Esa idea de que el pueblo es triste es falsa. Que la injusticia no debe ser tolerada, sí, pero la idea de que las personas pobres están desesperadas y tristes porque son pobres es una ilusión. Ellos quieren vivir y viven como pueden. Ésa es una lección de vida y de confianza en la vida. Es curioso: el diario O Globo publicó la semana pasada una foto mía de 1975, tomada por una amigo que vino a visitarme a Buenos Aires, y yo me estoy riendo. Mi cara expresa alegría. Yo mismo me sorprendí de verme así.
-Poema sucio es un rescate salvaje de la infancia. ¿Siempre la llevamos encima?-Allí comienza todo. Yo soy hijo de Sao Luís, una ciudad azul, de luz densa, que extrañé cuando llegué a Río. Era una ciudad chica, donde en la avenida se oía el ruido del viento entre los árboles. Ese ruido, esa música, aquella luz, los bajos a los que iba a pescar cangrejos, constituyen la materia de lo que soy. Vengo de una familia pobre y vivía mucho en la calle, vagabundeaba mucho. Mi padre tenía un pequeño almacén donde vendía fruta, arroz y cereales. Aún llevo conmigo todas esas imágenes. Las personas que matan al niño que llevan dentro quedan empobrecidas, porque es el niño el que sueña, el que no tiene límites en su afecto, ni juicios ni preconceptos.[-]
Gullar ha sido comunista con viaje a la Unión Soviética incluido, aún cree en alguna forma de utopía. “Yo soy un optimista profesional –dice- aunque la situación del mundo es preocupante. Con el fin del socialismo se pensó que llegaría un tiempo más pacífico, sin amenazas de guerra nuclear, pero es sorprendente la división que hay en el mundo. El fanatismo, el terrorismo, hombres-bomba que se matan para matar a otros…¿Qué se puede hacer contra una persona que no da importancia a su propia vida? Otro asunto grave es la droga, que se infiltra en la juventud y es un negocio muy complicado. Pero hay cosas positivas, como la ciencia y la tecnología. Voy a decir una locura: tal vez la tecnología resuelva los problemas del mundo”.
-¿De qué manera?El capitalismo que nació del proceso histórico y es salvaje e injusto como la naturaleza, pero también creativo como la naturaleza, resulta prácticamente invencible. Lo que se puede hacer es modificarlo para que sea menos injusto. La tecnología nos llevará a un punto en que las máquinas producirán solas a escala gigantesca. Las personas quedarán desempleadas. No hay trabajo, no hay salario, no hay dinero, no hay quien compre. Van a tener que entregar la producción –se ríe de la ocurrencia- . Pero no sé, yo acostumbro a decir que la sociedad es cuántica no newtoniana.
-¿En qué sentido?La física cuántica se rige por el principio de la incertidumbre, ésa es su ley básica: la partícula puede estar aquí o allá, o puede estar y no estar al mismo tiempo. En la física newtoniana, en cambio, las cosas ocupan un lugar determinado. Yo creo que la sociedad tiene una complejidad que excede a la razón. En todo caso, el hombre tiene que luchar contra el azar. Es dios o el azar. Y el azar es una bala perdida que te puede llegar en cualquier momento.
-¿Usted en qué cree?Creo que este mundo no tiene explicación. Yo por lo menos no puedo explicármelo –dice y levanta los hombros- . Seguramente Dios no existe. El hombre inventó a Dios para que Dios lo crease.
-Gallar ríe otra vez: un chico que ha cometido una nueva travesura.






Versos de Poema Sucio/Poema Sujo

Traducirse

Una parte de mí,es todo el mundo;
otra parte es nadie:fondo sin fondo
Una parte de mí, es multitud;
otra parte extrañeza, soledad.

Una parte de mí, almuerza y cena;
otra parte, se aterra
Una parte de mí, es permanente;
otra parte, se sabe de repente.

Una parte de mí, es vértigo apenas;
otra parte, lenguaje.
Traducir una parte, en otra parte
-que es una cuestión de vida o muerte-
Será arte?



La chica de Ipanema, tan de Río por  Sinatra y Jobin.1967.



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