Bruce Nauman, California,1941.



jueves, 28 de noviembre de 2013

DOSTOIEVSKI y HOLBEIN en BASILEA

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En 1867 Dostoievski  huyendo de sus acreedores  viajó con su mujer Anna al extranjero.En Basilea el Cristo yacente de Holbein le produjo una conmoción que refleja en El idiota, la novela que escribió   durante esos cuatro  años de ausencia.


Hans Holbein el Joven

En Alemania a partir del siglo XV confluyen influencias contrapuestas desde los centros artísticos de la época: Flandes, y su pintura de  espíritu analítico y detallista y/e  Italia, en la que predominaban los valores humanistas y racionales, más abstractos, del Renacimiento. Junto a ellas se mantenía una corriente local subterránea  de expresionismo que atraviesa el arte alemán desde la Edad Media.

Entre 1470 y 1543 -el nacimiento de Mathias Grúnewald y la muerte de Holbein- se suceden  los grandes maestros alemanes : Mathias Grünewald- Alberto Durero- Lucas Cranach- Albrecht Altdorfer y Hans Holbein  que hacen de Alemania un lugar destacado en la pintura europea del Renacimiento.

George Gisze, 1532, 96 x 85, Berlín



Holbein nació en 1497 en Ausburgo, centro que dominaba la floreciente economía del Sur de Alemania, como en el  Norte,  las ciudades de la Hansa  dominaban  el comercio del Mar del Norte y del Báltico. En la ciudad  junto a las primeras formas de capitalismo industrial y financiero se difundían las corrientes humanistas italianas que atrairían al  joven pintor. Era también la ciudad de los Fugger los banqueros de las empresas bélicas y políticas del Emperador Carlos V en las giraban en torbellino los  graves problemas políticos y religiosos europeos agitados por el racionalismo renacentista y el naciente nacionalismo alemán.


Hans Holbein el Joven                        La familia del pintor,1528, Basilea


Erasmo de Rotterdam, 1523,43 x 33      Estudio de las manos de Erasmo


Hans Holbein, pertenecía a una familia de pintores de talento. A los diecisiete años trabajaba   en Basilea y permanecerá en la ciudad suiza entre 1516-1526.Allí conoce a  Erasmo de Rotterdam para  el que ilustra uno de sus  libros,  y de  quien pinta varios retratos.  Erasmo le aconseja ir a Inglaterra y le recomienda a otro  humanista, su amigo Tomás Moro,  canciller  de Enrique VIII, que será su   mecenas.

En los  años de Basilea se concentra la mayor parte de las  pinturas religiosas de Holbein, ninguna del extremado expresionismo del  Cristo yacente de 1521- . Una vez dejada atrás  la temática religiosa, el pintor se centrará en el retrato y llegará a ser uno de los grandes retratistas de la historia del arte .

La influencia de la pintura italiana contemporánea es evidente en su obra, aunque  no haya documento que certifique que viajara a Italia. debió estar allí,como muestra que incorporara en su pintura  las  innovaciones  del Renacimiento italiano  y modos  de Leonardo, Mantegna y otros pintores  del Sur. 

Enrique VIII, 1539, 88 x 75,                       Tomás Moro, 1527

Eduardo, Príncipe de Gales,1539            Ana de Cléves, 1539, 65 x48

  Robert Cheseman, 1533                    Los embajadores, 1533, 206 x 209, Londres

ELondres, permanece entre 1526-28 y vuelve en 1532 en un periodo  final que terminará con su muerte  en  la gran peste que asoló la ciudad en 1543.
Fue  pintor de Enrique VIII y su familia, de la aristocracia  y de los ricos comerciantes que representaban a la Hansa en Londres...

Al rey le retrata en varias ocasiones, siempre excesivo en la pose y el adorno.Petulante protagonista de un reinado intenso en líos amorosos, rupturas religiosas, expropiaciones de bienes eclesiásticos y crímenes legales como las ejecuciones en la Torre de Londres de dos de sus esposas o del insobornable  autor de Utopía, su antiguo canciller  Tomás Moro .Del primer viaje es el retrato monumental  de Tomás Moro,a quien Holbein retrata como retratará  al rey ocupando todo el espacio,también simbólicamente, y que resulta  inquietante por la mirada directa con  que desde el lienzo  parece interrogar...

En 1528 al volver  a Basilea,  invierte el dinero ganado en Inglaterra en una casa para la familia, pero Basilea se había vuelto fanáticamente protestante, el Consejo de la ciudad prohíbe la reproducción de imágenes y se producen motines iconoclastas. En 1532 parte otra vez para Londres  y aunque el Consejo  trata de retenerlo, Holbein que era ya un pintor de fama internacional posiblemente encontrara inseguro y provinciano el ambiente de la ciudad y aunque volverá algunas veces a Basilea fijará su residencia en Londres.

Es un  gran dibujante  de trazos fluidos, enérgicos o ligeros según requiera la obra  siempre expresivos y con talento para dotar los rostros de expresión y carácter ; la  experiencia  acumulada, su talento se   traducen en recursos formales inagotables hasta el punto que sus obras coinciden en la calidad pero divergen en  estilo. Le atrajo lo mejor de la pintura del Norte de tradición flamenca, -retrato del comerciante de la Hansa,  George Gisze, Los embajadores...-, pero también el tipo de retrato o las composiciones  que idearon Leonardo o Tiziano... Hay un equilibrio en su obra que tiende a un cierto clasicismo; por ello sorprende el expresionismo extremo  del Cristo yacente que remite al Retablo de Issenheim,  pintado por   Matthias Grünewald unos años antes,




 Dostoievski en Basilea

Hans Holbein ,Cristo yacente,1521 ól/tabla,30,5 cm x 2 m. Basilea

El soporte de la pintura  es una tabla   que parece  un  féretro,  por la forma y  el tamaño natural de la escala..Es una imagen de  dramatismo intenso difícil de olvidar . Contrasta el realismo tumefacto del rostro, manos y pies del cadáver con la radiación  mística de la luz y el cuidadoso plegamiento de la sábana de refinamiento buscado,  manierista.

Qué  explica el expresionismo extremado de esta imagen dentro de la obra de Holbein... En  sus otras pinturas religiosas    no  hay este grado de patetismo morboso. Aflora aquí  la corriente antigua, local,  de piedad expresionista;  la misma ,  que pocos años antes invadió, -más visionaria aún-, el alucinado Retablo de Isenheim  de Grúnewald que  Holbein debió conocer.Tal vez intentaba  reafirmar el pintor el valor y la energía de las imágenes insólitas  para robustecer la fe y contradecir  las tendencias iconoclastas de Lutero y sus seguidores ...

El año 1521,es tumultuoso.Se vive en plena efervescencia  de controversia religiosa. Lutero  en enero es excomulgado  por el  papa León X -un Medici del que Rafael hace un extraordinario retrato muy elocuente sobre la actitud de lujo, corrupción  y elitismo en que vive  la Iglesia-.  El Emperador Carlos V cita a Lutero en Worms para que se retracte de sus afirmaciones , pero no lo consigue, [el Emperador tiene 21 años y Lutero  38]. El Protestantismo naciente fractura Europa y el sentimiento religioso se   exacerba. La multicultural Basilea  se irá radicalizando y haciéndose irrespirable hasta el punto de que su amigo  Erasmo que enseña en la Universidad aconseja al pintor partir hacia Londres, otra vez, en 1532.
 Cuando me levanté para cerrar con llave la puerta me acordé de pronto de un cuadro que había visto poco antes en casa de  [Rogochin, en una de las salas más lóbregas de su casa, encima de una puerta. Él mismo me lo había enseñado al pasar; no era nada  bueno en sentido artístico; pero me produjo no sé qué rara inquietud. 
El tal cuadro representaba a Cristo recién descendido de la cruz. Me parece que los pintores habitualmente figuran a Cristo en la cruz y descendido todavía con destellos de extraordinaria belleza en el rostro; esa belleza procuran conservársela aun en los momentos más terribles. En el cuadro de Rogochin no había rastro de tal belleza; era enteramente el cadáver de un hombre que ha padecido torturas infinitas antes de ser crucificado; heridas, azotes, que ha sido martirizado por la guardia, martirizado por las turbas, cuando iba cargado con la cruz y bajo el peso de esa cruz ha caído a tierra y finalmente, ha sufrido el suplicio de la cruz por espacio de seis horas (eso por lo menos según mi cuenta). Verdaderamente es aquella la figura de un hombre recién descendido de la cruz, es decir, que aún conserva mucha  vida, mucha tibieza: no ha tenido tiempo aún de ponerse rígido; así que en el rostro del moribundo aún se trasluce el sufrimiento, cual si aún lo experimentase (eso lo ha cogido muy bien el artista); 

pero en cambio la cara está tratada sin piedad; allí solo hay Naturaleza y, en verdad, así debe de ser el cadáver de un hombre, fuese quien fuese, después de tales suplicios. Sé que la Iglesia cristiana estableció, ya desde los primeros siglos, que Cristo ha padecido no figurada, sino realmente, y que su cuerpo por tanto, estuvo sometido en la cruz, de un modo pleno y total, a la ley de la Naturaleza. 
                                     
En aquel cuadro vemos el cadáver de un hombre lacerado por los golpes, demacrado, hinchado, con unos verdugones tremendos, sanguinolentos y entumecidos;los ojos,abiertos; las pupilas sesgadas; los ojos grandes abiertos, dilatados, brillan con destellos vidriosos. Pero cosa rara, cuando miras ese cadáver de un hombre atormentado surge una especial y curiosa pregunta;  si su cadáver así ( e infaliblemente así tenía que ser) lo vieron todos sus discípulos, sus principales apóstoles futuros; lo vieron las mujeres que lo seguían y que estaban al pie de la cruz; todos los que creían en Él y lo adoraban ¿cómo pudieron creer a vista de tal cadáver, que aquel despojo iba a resucitar? Entonces se adquiere la comprensión de que si tan terrible es la muerte y tan poderosas las leyes de la Naturaleza, ¿cómo dominarlas?...¿Como dominarlas cuando no logró vencerlas ni Aquel que venció en su vida a la Naturaleza, que sometida le estaba, a Aquel que exclamó: "Talitha kumi", y la muchacha se levantó; "Lázaro, sal fuera" y salió el muerto? 
La Naturaleza se aparece al mirar ese cuadro, como una fiera enorme, inexorable y muda, o mejor dicho, aunque resulte raro (cual potente máquina de construcción novísima, que sin pensar lo cogió, destrozó y se tragó ,sorda e insensible, a aquel Ser grande e inapreciable), un Ser que él solo valía por toda la Naturaleza y todas sus leyes, por toda la Tierra, la cual es posible que únicamente fuera creada para la sola aparición de ese Ser.

Fiodor Dostoievski, El Idiota, Obras completas, Tomo II, Aguilar 1986