Bruce Nauman, California,1941.



lunes, 1 de marzo de 2010

Miguel Ángel Buonarroti: el genio a los dieciséis años

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Cuando Miguel Ángel nació en 1475, Florencia, una de las ciudades-estado de la Italia del siglo XV, estaba en todo su esplendor. Bajo el patronazgo de los Medici y mientras Roma se reponía de la decadencia medieval, la ciudad toscana acumulaba la asombrosa concentración de ideas y actividad artística que fue el primer Renacimiento. Al Miguel Ángel adolescente le correspondieron los tiempos de Lorenzo el Magnífico,su protector, y a la muerte de éste,1492, con diecisiete años y ante la anunciada invasión de la tropas del francés Carlos VIII,huyó de la ciudad.

Fue a Venecia y desde allí a Bolonia, donde en la fachada de San Petronio pudo contemplar los relieves del sienés Jacopo della Quercia cuyo concepto de la escultura le pareció tan semejante al suyo.

Miguel Ángel volvió a Florencia en 1495; el exaltado fraile dominico Savonarola se había adueñado de la Signoria y ejercía un poder teocrático que torturaba las conciencias más delicadas (Botticelli) predicando el Apocalipsis contra el paganismo antiguo, que a los humanistas les había parecido tan posible armonizar con el cristianismo.Pero también criticaba la corrupción de la curia romana, y eso le valió una condena a muerte por hereje. Florencia ya no era la misma y en junio de 1496 Miguel Ángel partió para Roma en busca de trabajo.

A la muerte de Miguel Angel, 1564, todo su mundo había cambiado radicalmente:la Roma de los Papas, había sustituido a Florencia en el liderazgo de las artes, pero también la capital de la cristiandad había sido saqueada por las tropas imperiales de Carlos V en 1527 y unos años antes el Universalismo religioso había saltado en pedazos por obra de Lutero; la Iglesia había tratado de restañar las profundas heridas causadas por la Reforma Protestante a través de un Concilio celebrado en Trento, una ciudad del Imperio.De ese Concilio salió una Iglesia en parte reformada pero más autoritaria, dogmática e intransigente,y con el rígido plan de acción que fue la Contrarreforma

Con la nueva mentalidad , los desnudos monumentales del Juicio Final de la Capilla Sixtina, que giraban en  un indefinido espacio azul cobalto,resultaron amenazantes por su falta de decoro y el papa encargó a Daniel de Volterra que los "vistiera" con algunos tejidos; pero los trazos de Miguel Ángel eran tan definidores de las formas y su concepto de los cuerpos tan poderoso que cualquier visitante interesado,puede todavía hacer abstracción del pastiche de Volterra y pasar directamente a la obra asombrosa casi como era.
Miguel Ángel.1535-41, Juicio Final (det.)fresco, 137 x 122 metros. Capilla Sixtina, (aumentar imágenes)


Desde sus primeras obras,  casi un niño, Miguel Ángel demuestra su genio y así fue considerado, ya, por sus contemporáneos; Vasari en las Vidas ( 2ªed. 1568, cuatro años después de su muerte) habla de que [Dios]..."se dispuso a mandar a la tierra un espíritu que universalmente en cada una de las artes y en todas las profesiones mostrase habilidad, que obrando por sí solo mostrase la complejidad de la ciencia de las líneas, la pintura, el juicio de la escultura y las invenciones de la verdadera arquitectura (...) del ornamento de la dulce poesía...(...) que lo tuviéramos por algo más celeste que terreno." Y en el transcurso de la narración ese celeste se convierte en "el divino" con frecuencia.Y Ascanio Condivi hace de su temprana biografía Vita di Michelangelo Buonarroti. Roma, 1553, casi una hagiografía, lo que no es extraño ya que prácticamnete se la dirigió el propio artista y a través de ella se deduce que Miguel Ángel se había llegado a creer su propia leyenda.


Vasari cuenta cómo su padre Lodovico, se oponía a que se dedicara al arte pero terminó cediendo y mandándole al taller de su amigo Ghirlandaio, pintor de éxito y con un taller de prestigio, como había sido el de Verrochio para la generación anterior.

Allí Miguel Ángel que llegó con trece años, aprendió las diversas técnicas,también la pintura al fresco y al temple,y asombró al maestro por su capacidad para el diseño y por el carácter y vitalidad que imprimía a los trazos y el dominio de la difícil técnica del dibujo a rayas cruzadas que modela las formas como si fueran escultura; era un dibujo sobrio y monumental que enlazaba con la gravedad de Giotto y Masaccio.

Parece posible que Ghirlandaio le dejara participar en el encargo de la familia Tornabuoni, los frescos del coro de Santa María Novella, porque en ellos hay figuras que pertenecen más al estilo monumental y seco del discípulo que al más lineal y decorativo del maestro.
Domenico Ghirlandaio, frescos del coro de Santa Maria Novella, Florencia.

Miguel Ángel,que fue escultor, pintor, arquitecto y poeta y en un grado desconocido, siempre se consideró sobre todo escultor; la escultura la practicó en el jardín de Lorenzo de Medici lleno de antigüedades que servían de modelo a algunos jóvenes elegidos; Bertoldo, discípulo de Donatello,les orientaba en el trabajo.Miguel Ángel pronto impresionó a Lorenzo que le llevó a su casa y educó con sus hijos. Allí se empapó del neoplatonismo de Marsilio Ficino, traductor de Platón y Pico della Mirandola,y otros humanistas del círculo de Lorenzo;las ideas platónicas que influirían decisivamente en su vida y en toda su obra, se conciliaban también con su profunda fe religiosa.

Domenico Ghirlandaio, frescos del coro de Santa Maria Novella, Florencia.Se especula con que las tres figuras de la derecha, por su diferente factura y la semejanza con dibujos que Miguel Ángel hizo en esa época sobre personajes de Giotto y Masaccio, pudieran ser de él.

Donatello, 1416, San Jorge,la princesa y el dragón, mármol, (frente del pedestal de la escultura exenta de San Jorge, Museo Bargello)Es un ejemplo del schiacciato = aplastado, relieve muy plano que utilizará Miguel Ángel en su temprana Madonna de la Escalera.




Las primeras obras de genio

La Madonna de la escalera y la Batalla de los centauros se consideran sus primeras obras. Ambas se fechan h. 1491, cuando tenía dieciséis años y permanecieron siempre con él. Miguel Ángel, Madonna de la Escalera, (1490-1492)bajorrelieve en mármol, 55 x 40 cm.casa Buonarroti, florencia.

En 1481, cuando Miguel Ángel tenía seis años murió su madre; no se puede evitar relacionar la frecuencia y la intensidad con que trató la relación madre-hijo con esa dolorosa mutilación.En sus madonnas María es una matrona hermosa,-perteneciente a la raza heroica, monumental, que inventó el humanismo de Miguel Ángel- pero suave,protectora y envolvente y entre ella y su hijo se establece una relación confíada y cálida.En las Pietà la relación madre-hijo es cada vez más explícitamente desgarradora;parte de la aparentemente clásica Pietá del Vaticano y va haciendose más y más dramática hasta culminar en el patetismo sin limites de la Pietá Rondanini en la que se sabe el artista trabajó hasta seis días antes de morir.


En la Madonna de la Escalera,el Miguel Ángel joven se vuelve hacia Donatello, el gran escultor de comienzos del Quattrocento, maestro de Bertoldo; toma de él parte de la iconografía de la madonna y sobre todo la técnica que Donatello practicó: el schiacciato. Trata el bloque de mármol casi como si trabajara sobre barro, con un volumen mínimo pero consiguiendo efectos ópticos de tridimensionalidad;si el tratamiento del manto de la Virgen es sorprendente: un tejido liviano, transparente y abundante que se adapta a las formas del cuerpo, el total abandono del niño contra el cuerpo de su madre es conmovedor.

Al analizar la belleza general de la imagen obtenida se encuentran varias incorrecciones: entre otras los dedos de la mano derecha de la Virgen, la perspectiva y, el brazo sobre el balaustre de ¿San Juan Bautista niño?; este detalle llama especialmente la atención porque es un brazo en escorzo y pocos artistas o tal vez nadie, dominarán todas las variedades y expresividad de este modo de representación de una figura que se introduce en ángulo en el plano- como Miguel Ángel.  
Miguel Ángel, centauromaquia (1490-1492) relieve en mármol, 90 x 90 cm, casa Buonarroti, Florencia.

Entre las influencias posibles de esta obra predominan las de los sarcófagos romanos. Las figuras emergen del mármol en todas las gradaciones del relieve, del más bajo al más alto. Es muy conocida la idea de raíz platónica de Miguel Ángel de que la escultura es la más espiritual de las artes porque se hace quitando materia del bloque de mármol donde la figura está ya contenida.Esta idea de búsqueda de la espiritualidad muestra de paso el sentido aristocrático del artista que tenía Miguel Ángel,nunca quiso ser confundido con un artesano; realizaba un trabajo intelectual aunque su ejecución fuera manual. Es la idea la que guía la mano. El tema del relieve -inspirado, posiblemente, en la historia de las Metamorfosis de Ovidio que narra la brutalidad de los centauros borrachos en la boda de Perítoo y la princesa lapita Hipodamia, intentando raptar a la novia y otras mujeres- sirve para poder expresar el movimiento de los cuerpos,en una composición en torbellino, el furor, de máximo dinamismo y mostrar la expresividad de los desnudos animados frente a la materia inerte de los fondos.

En  obra tan temprana  deja constancia de la diversidad con que tratará el mármol buscando la expresividad en los distintos grados de cincelado y  en los  comportamientos de la luz sobre cómo la materia  es tratada : en los bordes,el non finito  que atrapa y retiene la luz, contrasta con los pensados grados de pulido que terminan en  lo muy acabado; superficies fluidas  sobre las que la luz resbala como una capa de agua y se difunde.

El movimiento centrífugo de los cuerpos y su variedad de actitudes difíciles,los desnudos dinamizados , hacen pensar en la "terribilità" de el Juicio Final que pintará cuarenta años más tarde en la Capilla Sixtina.Mientras aplica el cincel en el jardín de Lorenzo de Medici, el joven Miguel Ángel todavía no sabe que tiene una intensa y larga vida por delante, pero tal vez intuya que su quehacer artístico estará definido por el riesgo, que nunca le estará garantizado nada , que cada vez, en cada obra se internará en lo desconocido; cuando esculpa, -o lo que no quiere ni imaginar ahora- pinte o invente, diseñe y dirija arquitecturas, o cuando en una misma hoja casi llena de diseños de esas otras artes, añada una rima o un soneto.



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miguel-angel y los-maestros antiguos