Miguel Ángel era capaz de expresarlo todo en mármol hasta el concepto más abstracto. Bajo la figura de Lorenzo de Medici sedente, cerrado sobre sí mismo, el Pensieroso como es llamado, personifica el temperamento melancólico y reflexivo y lo completa colocando sobre la tapa curva del sarcófago las figuras misteriosas del Crepúsculo y la Aurora, -las horas inciertas del día oscilantes entre luces y sombras-, que se deslizan para siempre.La Aurora es considerada una de las figuras femeninas más hermosas y sensuales del Renacimiento.

Vasari termina en 1550 la primera edición de sus Vidas con la biografía de Miguel Ángel y con estas palabras:
"Y que nadie se extrañe que yo haya relatado la vida de Miguel Ángel estando él aún vivo, porque,como no se espera que deba morir ya nunca, me ha parecido conveniente hacerle este escaso honor, que cuando bien abandone el cuerpo, como el resto de los hombres, no encontrarán nunca la muerte sus inmortales obras, cuya fama vivirá siempre gloriosamente mientras dure el mundo, por medio de las bocas de los hombres y las plumas de los escritores, a pesar de la envidia y a pesar de la muerte."
Y al comienzo Vasari recordaba:
" en su niñez y por sí mismo aprendía a dibujar sobre papel y en las paredes"
y que en vista de sus inclinaciones el padre le mandó como aprendiz al taller de Domenico Ghirlandaio y cómo el maestro quedaba más y más asombrado de las capacidades del muchacho cada día. De que fuera un adolescente prodigio quedan pruebas en una serie de obras notables, así como otras de su larga vida testifican que fue un genio .
Escultor, pintor, arquitecto y poeta...en un grado que le hizo merecer en vida el apelativo de divino, y que Vasari justificó porque " le tuviéramos más por algo celeste que terreno". Platónico apasionado concebía el arte como una intervención del artista para desvelar algo ya existente: el bloque de mármol contenía la figura que el escultor debía liberar quitando la materia que sobraba.Centrado en el proceso creativo, llevaba una vida austera y solitaria ; siempre radical y al borde del abismo su extensa obra no cabe en un estilo y le convierte en un estilo en sí mismo dentro del arte italiano de los siglos XV y XVI.

Moisés, con las tablas de la ley bajo el brazo apoya la pierna izquierda a punto de incorporarse para hacerlas añicos, contempla airado como los israelitas adoran al becerro de oro (Ex.32,19). Esta figura poderosa encarna la terribilitá de Miguel Ángel y junto con los esclavos es lo que quedó del proyecto faraónico de la tumba de Julio II: una mole de mármol llena de escultura que se situaría bajo la cúpula de San Pedro que proyectara Bramante.

En Florencia Giotto y Masaccio fueron sus guías; admiraba la gravedad, la monumentalidad y esencialidad de sus imágenes ; en escultura se identificaba con las obras del sienés Jacopo della Quercia y del florentino Donatello. Estos escultores ya desaparecidos cuando él nació--además de la escultura antigua conocida en el jardín de Lorenzo de Medici -- fueron los maestros de escultura para Miguel Ángel joven.
Su precedente inmediato como escultor hay que buscarlo en Jacopo della Quercia y especialmente en las puertas de San Petronio de Bolonia; Della Quercia potenciaba el protagonismo de la figura humana en su dimensión heroica, como unidad básica del arte; la ausencia de la naturaleza como paisaje y el olvido del espacio perspectivo que tanto atraía a sus contemporáneos,como Miguel Ángel para quien el espacio en pintura o en relieve lo creaba la propia tridimensionalidad de las figuras.
El pathos trágico, y lo que sus contemporáneos llamaron terribilitá, --la fuerza pavorosa que poseen el Moisés o el Dios- Juez del Juicio Final-- se acentuarían en Roma; allí conoció y estudió las obras de dos maestros antiguos de la época helenística: los autores de el Torso del Belvedere y del grupo de Laocoonte y sus hijos,y en ellos encontró realizado el sentido trágico, la idea grandiosa y dramática que él tenía de la escultura.
MAESTROS ANTIGUOS/
1.- EL TORSO BELVEDERE
Kenneth Clark en "El desnudo", se refiere al Torso Belvedere como a la obra "que tanto influyó en Miguel Ángel" y en la que "la transformación de la anatomía humana en instrumento de expresión no puede llegar más lejos";
y Paggi, se refiere a él como de la escultura de la que:"Michelangelo diceva essere discepolo del Torso di Belvedere, sopra il quale manifestava d'aver fatto grande studio...".
Había sido desenterrado en el Campo dei Fiori durante uno de los primeros años del papado de Julio II (1503-1513), y Miguel Ángel en ese tronco mutilado, de dramática energía y expresividad, encontró un maestro que le transportaba más de mil quinientos años atrás, a la esencia misma de la escultura de la Antigüedad tardía; a la Época Helenística final en que confluyen la forma griega, el pathos oriental y el naturalismo romano.
Era obra de el escultor ateniense, Apolonio de Atenas.Con él Miguel Ángel, no aprendió el desnudo, que había demostrado conocer ya bien y en distintos aspectos:el fluido y oscilante del Baco Ebrio(1497),el suave pero inerte de Cristo en La Pietà del Vaticano (1499) o el heroico y desafiante del David (1504) con sus músculos, tendones y venas en tensión máxima pero contenida; para todos ellos le habían servido sus estudios de anatomía en el Hospital del Santo Espirito, de Florencia,privilegio que obtuvo del prior, porque parece no ser cierto que la Iglesia prohibiera practicar la disección en circunastancias justificadas.
Lo que le enseña el estudio del Torso Belvedere es a utilizar el desnudo como concentración de energía e instrumento de pathos; como trasmisor de emociones intensas con pocos elementos: el torso y , sobre todo, la unión del torax con el abdomen, pueden evocar una gama intensa de efectos emocionales y concentración de energías. Estudiándolo Miguel Ángel transforma al desnudo en un medio para la personificación de ideas cargadas de emoción.
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MAESTROS ANTIGUOS/
MAESTROS ANTIGUOS/
2.- LAOCOONTE Y SUS HIJOS
Laocoonte y sus hijos. Agesandro,Atenodoro y Polidoro,h150 a.c., mármol, 2,45 alt,museos vaticanos.
Se sabía de la existencia del grupo por Plinio el Viejo en su Naturalis Historiae,pero se creía perdido para siempre.El 14 de Enero de 1506 un campesino que cavaba una viña cerca de Santa María la Mayor,la sacó a la luz; Julio II envió a ver el hallazgo al arquitecto Sangallo al que acompañó Miguel Ángel, que acababa de volver de Carrara de seleccionar bloques de mármol para el mausoleo del papa que tantas frustraciones le proporcionaría.
Laocoonte sacerdote troyano estaba relacionado con la historia romana: el castigo divino a él y sus hijos , era una advertencia a Eneas de que Troya iba a caer y debía abandonar la ciudad, para después de un largo periplo, fundar Roma.
Miguel Ángel quedó fascinado por la escultura.Estaba tallada en un solo bloque de mármol en un alarde de virtuosismo, barroquismo y pathos llevado al extremo; también de retórica gesticulante, pero no en el torso y en la pierna que le continúa de gran fuerza expresiva en su desnudez ; era un vestigio de la Antigüedad y una escuela donde aprender a expresar la emoción agónica a través de la tensión del rostro y del cuerpo e incluso de las barbas y el cabello, como reflejaría Miguel Ángel en su Moisés, además del movimiento centrífugo y centrípeto de los cuerpos por la enérgica contracción de los músculos.
Dos años después, Miguel Ángel, con gran resistencia por su parte, debió abandonar los trabajos de la tumba de Julio II, -el proyecto de su vida que nunca se realizó como tal -, para pintar la bóveda de la Capilla Sixtina. Él siempre creyó que la pérdida de interés del papa por el gran mausoleo se debió a insidias de Bramante y Rafael, sus enemigos en Roma.
En los frescos de la Sixtina la influencia de Laocoonte se refleja en los Ignudi y en Amán moribundo, y su sombra persistirá aún veinte años después en El Juicio Final.El grupo de Locoonte es una de las máximas expresiones de pathos, del sentimiento de emociones desgarradas.
Las reflexiones de Miguel Ángel sobre la esencia del Torso del Belvedere y el Laocoonte influyeron en sus siguientes obras; no sólo en la representación del desnudo sino del cuerpo humano en general y en el pathos y el movimiento de los mismos.Las esculturas para la nunca realizada tumba de Julio II en San Pedro: los Esclavos y el Moisés, o las personificaciones del Día , la Noche, la Aurora y el Crepúsculo de las tumbas de los Medici en Florencia; las distintas Piedades, y otras figuras religiosas o mitológicas son de una intensidad interior contenidamente dramática.
Siguió utilizando la técnica del non finito como un delicado mecanismo para crear percepciones y sensaciones sutiles jugando con la luz sobre el mármol áspero, sin pulir o finamente pulido; en el primer caso la luz queda atrapada y en el segundo se desliza como una capa de agua y se difunde ; lo había observado siendo niño, en las piezas antiguas de mármol rotas en el Jardín de los Medici y lo había reencontrado en las partes amputadas del Torso del Belvedere...
La influencia de estas dos esculturas a partir de entonces se reflejó también en la pintura; muchas figuras del techo de Capilla Sixtina o los cuerpos gigantescos en rotación con sus vertiginosas torsiones y escorzos sobre el espacio sin fondo azul cobalto del Juicio Final son deudores del genio del artista pero también de las sugerencias que encontró en estos maestros antiguos...
Cuando se desenterró Laocoonte era el Papa el belicoso Julio II,el mayor mecenas de la historia, el Renacimiento estaba en su esplendor y la Antigüedad era reverenciada como maestra suprema; la imagen del antropocentrismo era el desnudo humano que representaba la verdad y la belleza.-El decoro se impuso; en cuanto a la temática habría que ceñirse a los libros sagrados para preservar la dignidad de los mismos, sin añadidos más o menos anecdóticos.Desde el punto de vista del pudor y la decencia serían decisivas las restricciones en la representación del cuerpo: el desnudo rescatado del Mundo Clásico como algo luminoso, se convertía en símbolo de pecado y motivo de atención de la temida Inquisición...Miguel Ángel había muerto en 1564 y el nuevo puritanismo afectaría su obra:
Pablo IV encargó a Daniel de Volterra que cubriera con telas los desnudos del Juicio Final y el mediocre pintor lo hizo tan a conciencia que lo realizó al fresco :raspó y enlució de nuevo las partes que iban a ser pintadas con lo que debajo de su obra se encontraría el blanco de la cal si se intentara recuperar los originales.
Y en 1566 Pío V mandó cubrir aún más las desnudeces y finalmente destruir la obra completa. Sólo las peticiones insistentes y apasionadas de los miembros de la Accademia de S. Luca, la academia de los artistas, lograron disuadir al papa de perpetrar el crimen .
Las ideas sobre arte en el mundo católico eran otras y los desnudos ya sólo eran aceptables en mitología -pues no se hubiera podido destruir todo el arte antiguo sin que se produjera un gran escándalo.
miguel-angel-buonarroti-el-genio-los dieciséis años









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