Bruce Nauman, California,1941.



domingo, 3 de febrero de 2013

TOMAS TRANSTRÖMER/ " alcanzar el mismo poema"

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"No hay nada tan improbable como que dos idiomas logren alcanzar el mismo poema"  Karl Kraus
                                                                                  ***

La frase de  Kraus, es  desoladora: la poesía le está vedada a quien no domina el idioma en que fue escrita. 

Pero una vez sabido que la poesía es intraducible y en mucha mayor medida que la prosa por su precisión y exactitud, y porque también es música y ritmo y porque en versos de Pere Gimferrer " El poema tiene un tema sólo:/ cómo dice otra cosa la palabra"...,el  gran poeta  Tomas Tranströmer ofrece un punto de vista  razonable y esperanzador  para los lectores de poesía. 

En Bálticos y otros poemas, el traductor, que parece  excelente por los resultados,Francisco J. Uriz en una NOTA DEL TRADUCTOR recuerda cómo el poeta sueco está de acuerdo en que existan diferentes versiones de los poemas y cita sus palabras:
" hay dos maneras sensatas de contemplar la traducción de un poema. Se puede considerar la traducción como una propuesta, uno de los muchos aspectos del texto original. Otra es ver un poema traducido como un poema independiente " 
F.J.Uriz, añade: "Tal vez estas nuevas traducciones, estas propuestas, puedan llevar a un conocimiento más profundo, o simplemente diferente de la obra de este gran poeta o a estimular el interés por ella."
Y termina la nota citando el comienzo del discurso  que TRANSTRÖMER escribió para  recibir el Nobel:
"Quiero dirigir un agradecimiento especial a todos los traductores que trabajan tan duro por tan escasa remuneración. Curiosidad y compromiso son vuestra motivación. Debería llamarse amor -la única base verdadera para traducir poesía"                                                   
["Gracias Tomas por existir", finaliza  el traductor su corta pero intensa NOTA  agradecido a la comprensión del poeta por el trabajo esforzado, mal pagado y poco reconocido  y comprendido de los  buenos traductores.]

Dos traducciones de un  mismo   poema de Tomas Tranströmer ponen en evidencia  la  cualidad de propuesta que puede ser la traducción; cada una de ellas es una distinta aproximación al poema original que invita a reflexionar y elegir.

Los utilizados son fragmentos de poemas largos, LA GALERÍA, AL AIRE LIBRE,  y  SCHUBERTIANA,  que representa  bien la capacidad del poeta sueco para trasformar el pensamiento en imágenes  fulgurantes e  iluminadoras.



LA GALERÍA

Ocurre pero pocas veces
que uno de nosotros ve de verdad al otro:

una persona se muestra un instante
como en una fotografía pero con más claridad
y al fondo
algo que que es más grande que su sombra.

Él está de cuerpo entero delante de una montaña.
Es más una concha de caracol que una montaña.
Es más una casa que una concha de caracol.
No es una casa pero tiene muchas habitaciones.
Es impreciso pero grandioso.
Él crece de eso, y eso de él
Es su vida, es su laberinto.

Traducción de F.J.Uriz, Bálticos y otros poemas,Visor,2012
                                                                             
                                                                               

LA GALERÍA

Pasa, aunque pocas veces,
que uno de nosotros ve realmente al otro:

un instante se muestra una persona
como en una fotografía, pero más claramente,
y detrás de ella,
hay algo que es más grande que su sombra.

Él está de cuerpo entero frente a una montaña.
Es más un caparazón de caracol que una montaña.
Es más una casa que un caparazón.
No es una casa pero tiene muchos cuartos.
Es borrosa pero imponente.
Él crece de eso, y eso crece de él.
Es su vida, es su laberinto.
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Traducción: Roberto Mascaró, Deshielo a mediodía, Nórdica.2011

AL AIRE LIBRE

                                                3
El sol quema. El avión vuela a baja altura
proyectando una sombra en forma de gigantesca cruz que corre
vertiginosa por el suelo.
Hay  un hombre sentado en el campo hurgando en algo.
Llega la sombra.
Durante una fracción de segundo él está en mitad de la cruz.
He visto la cruz colgada en frescas bóvedas de iglesia.
A veces semeja una imagen instantánea
de algo en brusco movimiento.

F.J.Uriz, Visor


EN LO LIBRE
                                                3
El sol quema.  El avión va a baja altura
y  proyecta una sombra en forma de gran cruz que anda veloz
sobre la tierra.
Un hombre está en el campo cavando.
Llega la sombra.
Durante milésimas  de segundo está en el medio de la cruz.

He visto cruces que cuelgan en frescas bóvedas de iglesia.
A veces parecen vistas instantáneas
de algo que se mueve rápidamente
                                                    
R.Mascaró, Nordica,


                                         ***
SCHUBERTIANA
                                          I
En la oscuridad de la noche en un lugar fuera de Nueva York,
un observatorio donde con una sola mirada se pueden
abarcar los hogares de ocho millones de personas.
La gigantesca ciudad a lo lejos es un largo montón parpadeante,
una galaxia espiral vista desde un lado.
En el interior de la galaxia se empujan tazas de café por el
mostrador, los escaparates piden limosna a los paseantes,
un enjambre de zapatos que no dejan huella.
Las trepadoras escaleras de incendios, las puertas del ascensor que
se cierran  deslizándose, detrás de puertas con cerraduras de
seguridad un constante oleaje de voces.
Cuerpos desmadejados dormitan en los vagones del metro,
las vertiginosas catacumbas.
Sé también -sin toda esa estadística- que justo ahora están
tocando a Schubert en alguna habitación por ahí y que para
alguien esos tonos son más reales que todo lo demás.
                                           II
Las extensiones sin fin del cerebro humano se han arrugado hasta
el tamaño de un puño.
En abril la golondrina regresa al nido del año pasado bajo el
canalón de justo este granero en justo este municipio.
Viene volando desde Transvaal, pasa el ecuador, seis semanas de
vuelo sobre dos continentes, dirigiéndose precisamente a ese
punto minúsculo en la masa de la tierra.
Y el que capta las señales de toda una vida en unos acordes
bastantes corrientes de cinco instrumentos de cuerda
el que hace pasar un río a través del ojo de una aguja
es un joven gordo de Viena, al que sus amigos llaman "La seta"
que dormía con las gafas puestas,
y llegaba puntual a su pupitre por la mañana.
con lo que los maravillosos ciempiés de las notas musicales
se ponían en  movimiento.

Traducción:F.J.Uriz, Visor, 2012

SCHUBERTIANA
                                         I                  

En la oscuridad de la noche en un lugar en las afueras de New
York, un punto de observación desde donde se puede, con
una sola mirada, abarcar ocho millones de hogares humanos.
La enorme ciudad a lo lejos en un montículo vibrante, una galaxia
espiral vista desde un costado.
Dentro de la galaxia se deslizan las tazas de café sobre la barra, las
vitrinas mendigan a los que pasan, una maraña de zapatos
que no dejan huella alguna.
Las escaleras de incendio que trepan, las puertas de ascensor
que se unen resbalando, tras las puertas con cerradura de
seguridad, un continuo diluvio de voces.
Cuerpos caídos duermen a medias en los vagones del metro, las
catacumbas que se cruzan a toda velocidad.
También sé -sin ninguna estadística- que ahora mismo alguien
toca Schubert en alguna habitación a lo lejos  y que, para
alguno, esos tonos son más reales que los demás.
                                       II
Las anchuras interminables del cerebro humano están encogidas
hasta ser del tamaño de un puño.
En abril vuelve la golondrina a su nido del año pasado, bajo
el canal del tejado, precisamente en el mismo granero,
exactamente en esa granja.
Vuela desde Transvaal, pasa el Ecuador, vuela durante seis
semanas sobre dos continentes, se dirige exactamente
 hacia ese punto que desaparece en la masa terrestre.
Y el que atrapa las señales de una vida entera en algunos acordes
bastante banales con cuatro cuerdas,
ese que hace un río correr a través del ojo de una aguja
es un señor gordito, juvenil, de Viena, llamado por los amigos
"El hongo"; el que dormía con las gafas puestas
y estaba puntual junto al púlpito por la mañana.
Con lo cual los maravillosos ciempiés de la notación musical se
ponían en movimiento.

Traducción: R. Mascaró, Nordica,2011


Tomas Tranströmer, Bálticos y  otros poemas, Visor 2012
Tomas Tranströmer, El cielo a medio hacer, Nórdica Libros, 2010
Tomas Tranströmer, Deshielo a mediodía, Nórdica Libros, 2011
;Link:
TRANSTRÖMER & VERMEER

2 comentarios:

una chica de ojos marrones dijo...

leí su cielo a medio hacer cuando le dieron el nóbel, porque siento curiosidad cuando el nóbel se lo dan a un poeta... y me gustó...
y me ha encantado este juego de traducciones que nos has regalado...
a cambio te dejo uno de sus poemas que mas me gustaron cuando lo leí...

http://www.librodearena.com/post/nana/un-boceto-de-1844/4391951/2295

besos!!!

firmin dijo...

Naná,
Ya leí el poema en tu blog, es precioso como todos los suyos, a pesar de tener que leerlos traducidos. Algunos editores de poesía son sorprendentes, no hacen una edición bilingüe de tu adorado ( y mío) Bukowski aunque les maten , pero sí de Transtromer, deben pensar que el sueco se nos da mejor que el inglés. Cosas... Ya sabes lo que valoro tus visitas,que estés bien, gracias y besos!!1