Bruce Nauman, Indiana,1941.



domingo, 15 de marzo de 2009

MAURICE DENIS & Philippe de MONTEBELLO /la obra de arte habla

.



" LA SATISFACCIÓN INMEDIATA ES PROPIA DEL ESPECTÁCULO,NO DE LOS MUSEOS."

"ES LA OBRA DE ARTE LA QUE SE DIRIGE AL ESPECTADOR Y LE HABLA."


Philippe de MONTEBELLO ex-director del Metropolitan de Nueva York, que dirigió durante más de treinta años, ha estado en Madrid. El País habla con él y en esa información, breve, hay aspectos de  calado referidos al arte y a los museos.


Montebello rechaza el Museo como espectáculo, -como parque temático cultural, aunque no lo llame así-, a que tiende en estos tiempos por la banalización de la cultura y la búsqueda de la rentabilidad a toda costa. (No confundir con la democratización de estas instituciones a las que debe acceder el mayor número de personas pero sin necesidad de falsearlas, mejorando, "simplemente", la educación).Montebello comenta haber sido criticado por su resistencia a introducir arte actual en el Metropolitan. Lo dice, en un momento en que en El Prado , -que no respetó la voluntad de Picasso  de que El Guernica se instalara allí-, hay una gran exposición de Francis Bacon, un gran pintor,sin duda, pero tan contemporáneo que murió, en Madrid, en 1992 y .Y añade :

"El arte no es divertido. Es algo difícil de aprender. Para apreciarlo hay que entrar en la mente del artista, que pase un poco de tiempo, esperar que el cuadro le hable a uno". 



MAURICE DENIS (1870-1943)

.
El tema de comprender el arte para poder disfrutarlo, por asociación de ideas recuerda a Maurice DENIS, el artista normando que además de pintor fue un lúcido crítico de arte. En 1890 definió la pintura de forma certera:

"Acordarse de que un cuadro, antes de ser un caballo de batalla, una mujer desnuda o una anécdota cualquiera, es esencialmente una superficie plana cubierta de colores reunidos en cierto orden."

- Y en 1905 en el texto "Sobre Gauguin, Whistler y sobre el exceso de teorías" añadiría:

"Pero lo que se encuentra sobre todo en particular en Matisse es lo artificial; no lo artificial literario, como una búsqueda de expresión idealista; ni lo artificial decorativo, como lo han imaginado los creadores de alfombras turcos y persas; no, es algo más abstracto todavía; es la pintura fuera de toda contingencia, la pintura en sí, el acto puro de pintar."

Maurice DENIS, estudió en la Academia Julian de París, y en 1888 entró a formar parte del grupo de los nabis que habían surgido del contacto de algunos pintores jóvenes con Gauguin en Pont-Aven. Bajo la dirección de Gauguin Paul Sèrusier había realizado una pequeña pintura de fuertes colores y prácticamente abstracta, el famosoTalismán,
como un emblema plástico de lo que debía ser la nueva pintura respecto al uso del color. Los nabis, que en  hebreo  significa  profetas (del nuevo arte), mezclaban el concepto del color de Gauguin, autónomo respecto a la naturaleza (la hierba roja, por ej.) y aspectos del simbolismo. El Simbolismo, -el influyente movimiento en las artes plásticas europeas desde h.1885 hasta h.1910-,rechazaba la objetividad, exaltaba lo subjetivo y abandonó la representación directa de la realidad por un mundo de imágenes cargadas de emociones y fantasía, donde se mezclaba o se sucedían el misticismo religioso y el interés por lo perverso y lo erótico. Odilon Redon y Gustave Moreau, Klimt son, entre otros, representantes destacados.


La pintura de Denis es esta época es bastante simplificada y arcaizante buscando la influenciado por los primitivos italianos (Fra Angelico, Piero della Francesca) y muestra una preferencia por los temas de tipo religioso cristiano y familiar.A menudo su esposa Marta le sirve de modelo.
1.-La Procesión
2.-La cena de Emaús,
3.-Anunciación.
- Después tiene un corto periodo divisionista:

Posteriormente, adopta un tipo de pintura clara, sin modelado, con líneas fluyentes, semejantes a las del Art nouveau y a partir de 1898 se dedica a grandes composiciones decorativas como las del Teatro de los Campos Elíseos y a otras actividades de arte sacro con Rouault.




Mención aparte merece este retrato de grupo: Homenaje a Cézanne.La pintura está realizada en la sala de exposiciones y venta del marchante Ambroise Vollard. Denis ha reunido a unos cuantos pintores y críticos en torno a un bodegón de Cèzanne,que todavía vive,y a quién todos reconocen como el maestro fundacional , a pesar de su fascinación por Gauguin.En la pared del fondo se distinguen un cuadro de Gauguin y otro de Renoir.(Van Gogh, otro maestro indudable, ha muerto hace diez años.) El bodegón de Cézanne es Frutero,copa y manzanas y había pertenecido a Gauguin.
Maurice Denis. Homenaje a Cèzanne.1900,ól/lz 1,8 x 2,4.M.Orsay.

Odilon Redon, es el primero a la izquierda y todos le miran;Paul Sèrusier está situado frente a él, hablan animadamente,  y los demás les siguen con atención. De izquierda a derecha Edouard Vuillard, detrás del caballete con sombrero de copa el crítico André Mellerio, seguidos de Maurice Denis, Paul Ranson, Ker-Xavier Roussel, Pierre Bonard, con pipa y finalmente la esposa del pintor mira discreta pero expresiva y directamente al espectador desde el fondo.Es un retrato de parte los pintores nabis, los más importantes, casi un manifiesto plástico del grupo. El magnífico cuadro, como pintura y documento histórico, tuvo poco éxito al ser expuesto en París y Bruselas y Denis deja constancia de ello en su diario con amargura,"este cuadro ante el que el público todavía está riendo", aunque André Gide, amigo de Denis, le adquirió y mantuvo con él hasta que en 1928 lo regaló al Museo.


Maurice DENIS, el gran teórico,el que tan temprano y con tanta claridad explica qué es la pintura moderna, da una clave fundamental de lo que se debe esperar encontrar en ella:una superficie bidimensional, en la que el artista distribuye formas y colores. Su objetivo no es reproducir nada sino crear algo que no existía antes.

Frank Stella, refiriéndose a su obra y a la autonomía de la pintura dijo al respecto, "lo que ves es lo que es". Pero si además se conoce la Historia del Arte y lo que busca el artista ,y cuanto más mejor, el cuadro (o cualquier obra de arte) va a decir muchas más cosas. Y es importante porque ya dice el poeta brasileño Ferreira Gullar "la literatura existe porque la vida no basta". Se puede ampliar literatura a arte en general. Hoy 15 de marzo, en una entrevista el pintor Eduardo Arroyo dice que la literatura y el arte, y es muy crítico con el arte actual, ayudan a vivir.


.

viernes, 6 de marzo de 2009

I.B.SINGER y Un amigo de KAFKA/ II y final.

.
(continuación y final)



- Así que allí estábamos los dos. ¿Pero que iba a hacer con ella? No tengo más que una cama. Yo no bebo -me lo han prohibido-, pero un amigo me había regalado una botella de coñac y tenía también algunas galletas duras.Le di una copa y una galleta. El licor pareció reanimarla.
-¿Vive usted en este edificio, señora?- le pregunté.
-No-me dijo-. Vivo en el boulevard Ujazdowskie.
-Se notaba que era una aristócrata. Hablando, hablando descubrí que era una condesa, viuda, y que en el edificio vivía su amante, un hombre salvaje que tenía un cachorro de león como animal de compañía.También el pertenecía a la nobleza, pero era un degenerado. Había estado ya un año en prisión por intento de asesinato. Él no podía ir a visitarla porque ella vivía en casa de su suegra, así que era ella la que iba a verle.Esa noche, en un ataque de celos, él le había pegado y le había puesto un revólver en la sien. En resumen, ella había logrado coger su abrigo y escapar del apartamento. Había llamado a las puertas de todos los vecinos, pero ninguno la había dejado entrar, y por eso se había dirigido al ático.
-Señora- le dije, es muy probable que su amante la esté buscando aún. Supongamos que la encuentra. Yo ya no soy lo que podríamos llamar un caballero.
-No se atreverá a armar un alboroto -dijo- .Está en libertad condicional. Yo he terminado con él para siempre. Tenga compasión...por favor, no me eche a la calle a medianoche.
-¿Cómo va a arreglárselas para ir a su casa mañana?- le pregunté.
-No lo sé -dijo-. De todas formas, estoy cansada de vivir, pero no quiero que sea él el que ponga fin a mi vida.
-Bueno, de cualquier modo no podré dormir -dije-. Échese en mi cama y yo descansaré en esta silla.
-No. Eso no puedo aceptarlo. Usted ya no es joven y no tiene buen aspecto. Por favor, acuéstese, yo me sentaré aquí.
-Pasamos tanto tiempo discutiendo que al final decidimos acostarnos juntos. "No tiene nada que temer de mí", le aseguré. "Soy viejo e impotente." Ella pareció estar totalmente convencida.
-¿Qué estaba yo diciendo? Ah, sí, de repente me encontré en la cama con una condesa cuyo amante podía echar abajo la puerta en cualquier momento. Eché sobre nosotros las dos mantas que tengo, aunque no me molesté en volver a formar el capullo de trapos y papeles que normalmente hago. Estaba tan nervioso que no volví a acordarme del frío. Además, la sentía muy cerca de mí. De su cuerpo emanaba una extraña sensación de calor, distinta a cualquier otra que hubiera sentido jamás...o sería quizá que lo había olvidado.¿Estaría mi adversario intentando una nueva estrategia? En los últimos años ya no jugaba conmigo en serio. Sabe, existe lo que llamamos ajedrez humorístico. Me han contado que Nimzowitsch solía gastar bromas a sus compañeros de juego. En los viejos tiempos se conocía a Morphy como el bromista del ajedrez. "Una buena jugada", le dije a mi adversario, "una obra de arte". Al decir esto me di cuenta de que sabía quién era su amante. Me había cruzado con él en la escalera: un gigante con cara de asesino. Qué final tan gracioso para Jacques Kohn...morir a mano de un Otelo polaco


-Empecé a reírme y ella rió conmigo. La abracé, manteniéndola muy cerca de mí. Ella no opuso resistencia. De repente se produjo un milagro. ¡Volví a ser un hombre! Una vez, un jueves por la tarde, me encontraba yo cerca de un matadero de un pequeño pueblo y vi como un toro y una vaca copulaban antes de ser sacrificados para el Sábado[shabat]. Por qué lo permitió ella, nunca lo sabré. A lo mejor fue una forma de vengarse de su amante. Me besó y me susurró palabras cariñosas. Luego oímos unos fuertes pasos. Alguien golpeó la puerta con el puño. Mi chica se tiró rodando de la cama y se quedó echada en el suelo. Yo quería recitar la oración de los muertos, pero estaba avergonzado ante Dios, y no tanto ante Dios como ante mi adversario burlón. ¿Por qué iba a darle otra satisfacción más? Hasta los melodramas tienen un límite.


-El bruto seguía golpeando la puerta, y lo que me extrañaba era que ésta no cediera. Le daba patadas.La puerta crujía, pero aguantaba. Yo estaba aterrorizado, pero una parte de mi ser no podía contener la risa. Luego se acabó el alboroto. Otelo se había marchado.
-A la mañana siguiente llevé la pulsera de la condesa a una casa de empeño. Con el dinero que me dieron, compré a mi heroína un vestido, ropa interior y unos zapatos. Ni el vestido ni los zapatos le quedaban bien, pero todo lo que tenía que hacer era coger un taxi...siempre y cuando, naturalmente, su amante no estuviera esperándola en la escalera. Será curioso, pero el hombre desapareció esa noche y nunca más volvió a aparecer.
-Al marcharse me dio un beso y me pidió que la llamara, pero no estoy tan loco. Como dice el Talmud."No todos los días ocurre un milagro."
-Y sabe usted, Kafka, a pesar de lo joven que era, estaba poseído por las mismas inhibiciones que me atormentaban a mí en la vejez. Le estorbaban todo lo que hacía, tanto en lo relativo al sexo como a su obra. Deseaba el amor y huía de él. Escribía una frase e inmediatamente la tachaba.También Otto Weininger era así, un loco y un genio. Yo le conocí en Viena, lanzaba aforismos y paradojas. Nunca olvidaré uno de sus dichos: "Dios no creó las chinches." Es preciso conocer Viena para entender el significado de estas palabras. Pero si esto era así ¿quién creó las chinches?

-¡Mire, ahí está Bamberg! Observe cómo se contonea con las piernas tan cortas que tiene, un cadáver que se resiste a descansar en su tumba. No sería mala idea fundar un club de cadáveres insomnes.¿Por qué pasa la noche entera de aquí para allá? ¿Qué bien pueden hacerle los cabarés? Los médicos le desahuciaron hace ya años, cuando aún estábamos en Berlín.No es que eso le quitara de estar sentado en el café Romanisches hasta las cuatro de la mañana, hablando con las prostitutas. Una vez, Granat, el actor, anunció que iba a dar una fiesta -una orgía de verdad- en su casa, y entre otros invitó a Bamberg. Granat pidió a todos los hombres que llevaran una mujer, fuera su esposa o una amiga. Pero Bamberg no tenía ni mujer ni amante, así que pagó a una ramera para que le acompañara.Tuvo que comprarle un vestido de noche para la ocasión. El grupo de invitados estaba compuesto exclusivamente por escritores, catedráticos, filósofos y los habituales parásitos intelectuales. A todos se les ocurrió la misma idea que a Bamberg, pagar a una prostituta. Yo también estuve allí. Me acompañó una actriz de Praga que conocía desde hacía mucho tiempo. ¿Conoce usted a Granat? Es un salvaje. Bebe coñac como si fuera agua de Seltz y es capaz de comerse una tortilla de diez huevos. Tan pronto como llegaron los invitados, se desnudó y empezó a bailar alocadamente con las prostitutas, sólo para impresionar a sus invitados intelectuales.Al principio los intelectuales se quedaron sentados, mirando. Después de un rato empezaron a hablar de sexo...que si Schopenhauer dijo esto, Nietzsche aquello.Cualquiera que no lo hubiera presenciado, no sería capaz de imaginar lo ridículos que pueden ser esos genios. En medio de todo, Bamberg se encontró indispuesto. Se puso verde como la hierba y empezó a sudar. "Jacques", me dijo,"Me ha llegado el fin. Bonito lugar par morir".Le había dado un cólico nefrítico o biliar. Le saqué de allí medio a rastras y le llevé a un hospital. A propósito, ¿podría prestarme un zloty?

-Dos

-¡Cómo es posible! ¿Ha asaltado el Banco Polski?
-He vendido un relato.
-Enhorabuena. Cenemos juntos. Será mi invitado.

2


Mientras cenábamos, Bamberg se acercó a nuestra mesa.Era un hombre de baja estatura, demacrado como un tuberculoso, encorvado y patizambo. Llevaba zapatos de charol con medias calzas. Unos pelillos canosos brotaban de su cráneo puntiagudo. Tenía un ojo más grande que el otro...rojo, saltón, asustado ante su propia visión. Apoyó sus manos pequeñas y huesudas en nuestra mesa y dijo con su voz aguda:

-Jacques, ayer leí El Castillo de tu amigo Kafka. Interesante, muy interesante. ¿Pero qué pretende? Es demasiado largo para ser un sueño. Las alegorías deberían ser cortas.


Jacques Kohn se apresuró a tragar la comida que estaba masticando y dijo:
-Siéntate. Un maestro no tiene que seguir las reglas.
-Hay algunas reglas que hasta un maestro debería seguir. Ninguna novela debería ser más larga que Guerra y Paz. Hasta Guerra y Paz es demasiado larga. Si la Biblia constara de dieciocho volúmenes, haría mucho tiempo ya que se habría olvidado.
El Talmud tiene treinta y seis volúmenes y los judíos no lo han olvidado.
- Los judíos recuerdan demasiadas cosas, ésa es nuestra desgracia. Hace dos mil años que nos echaron de Tierra Santa y ahora estamos intentando regresar. Una locura ¿no es verdad? Si nuestra literatura fuera capaz de reflejar esa locura, sería grandiosa. Pero nuestra literatura es preferentemente cuerda. Bueno, vamos a dejarlo.


Bamberg se enderezó, frunciendo el entrecejo a causa del esfuerzo. Arrastrando los pies y con pasos cortos se alejo de la mesa. Fue hacia el gramófono y puso un disco para bailar. Todo el mundo sabía en el club de escritores que llevaba años sin escribir palabra. A la vejez estaba aprendiendo a bailar, influido por la filosofía de su amigo el doctor Mitzkin, autor de Entropía de la Razón. En ese libro el doctor Mitzkin intentaba demostrar que el intelecto humano está acabado y que la verdadera sabiduría sólo puede alcanzarse a través de la pasión.

Jacques Kohn movió la cabeza.

-Medio metro de Hamlet.Kafka tenía miedo de convertirse en otro Bamberg, por eso se destruyó a sí mismo.
-¿Le llamó alguna vez la condesa? -le pregunté
Jacques Kohn sacó el monóculo del bolsillo y lo colocó en su sitio.
-¿Y qué si lo hizo? en mi vida todo se vuelve palabras. Todo es hablar y hablar.Ésa es precisamente la filosofía del doctor Mitzkin...el hombre terminará siendo una fábrica de fabricar palabras. Comerá palabras, beberá palabras, se casará con palabras y se envenenará con palabras. Ahora que lo pienso, el doctor Mitzkin también estuvo presente en la orgía de Granat. Fue a practicar lo que predicaba, pero igual podía haber escrito La entropía de la pasión. Sí, la condesa me llama de vez en cuando. Ella también es una intelectual, pero sin intelecto. La verdad es que aunque las mujeres hacen todo lo posible por develar los encantos de sus cuerpos, saben tan poco del significado del sexo como del intelecto.


-Piense por ejemplo en Madame Tschissik. ¿Qué tuvo en toda su vida que no fuera su cuerpo? Sin embargo, pruebe a preguntarle lo que es realmente el cuerpo. Ahora es fea. Cuando era actriz en los días de Praga aún tenía algo. Vinimos a Praga a ganar un poco de dinero y nos encontramos con un genio que nos esperaba. Homo Sapiens torturándose a sí mismo en el más alto grado. Kafka quería ser un judío, pero no sabía cómo. Quería vivir, pero tampoco sabía cómo hacerlo. "Franz", le dije una vez, "eres un hombre joven. Haz lo que hacemos todos". Había un burdel en Praga que yo conocía y le convencí para que me acompañara. Él era aún virgen. Prefiero no hablar de la chica a la que estaba prometido. Estaba hundido hasta el cuello en el pantano burgués. Los judíos que formaban su círculo tenían un ideal: hacerse gentiles, y no gentiles checos, sino gentiles alemanes.En resumen, le persuadí para

que viviera conmigo esa aventura. Lo conduje a un oscuro callejón de la antigua judería y allí estaba el burdel. Subimos las sinuosas escaleras.Abrí la puerta y aquello parecía el escenario de un teatro: las prostitutas, los chulos, los clientes, la patrona. Nunca olvidaré ese momento. Kafka empezó a temblar y me tiró de la manga. Luego dio media vuelta y bajó las escaleras tan deprisa que temí que fuera a romperse una pierna.Una vez en la calle se detuvo y vomitó como un colegial.De vuelta a casa pasamos por una  sinagoga y Kafka empezó a hablar del golem. Kafka creía en el golem, y pensaba incluso que el futuro podía depararnos otro. Debe haber palabras mágicas capaces de convertir un trozo de arcilla en un ser humano. ¿Acaso no dice la cábala que dios creó el mundo pronunciando unas santas palabras? Al principio fue el Verbo.


-Sí, todo no es más que una gran partida de ajedrez.Toda mi vida he tenido miedo a la muerte, pero ahora que estoy en el umbral de la tumba he dejado de temerla. Está claro, mi adversario quiere jugar lentamente. Me irá arrebatando las piezas una a una. Primero me despojó de mi atractivo de actor y me convirtió supuestamente en un escritor. Tan pronto como hubo hecho esto, me dio el bloqueo típico del escritor. La segunda jugada fue dejarme impotente. Aun así, sé que todavía le falta mucho para darme jaque mate y eso me fortalece. Si hace frío en mi habitación...pues que haga frío. Si no ceno...pues no voy a morirme por eso. Él me hace sabotaje y yo se lo hago a él.Hace algún tiempo volvía yo a casa tarde. Estaba helado y de repente me di cuenta de que había perdido la llave. Desperté al portero, pero no tenía una copia. Apestaba a vodka y su perro me mordió el pie. En otros tiempos me habría desesperado, pero esta vez le dije a mi adversario: "Si quieres que coja una pulmonía, a mí me  a lo mismo." Salí de la casa y decidí ir a la estación de Viena. El viento casi me arrastra. A aquellas horas de la noche tendría que estar esperando el tranvía al menos tres cuartos de hora. Pasé por el sindicato de actores y vi luz en una ventana. Decidí entrar. A lo mejor podía pasar allí la noche. Al subir los escalones , mi pie chocó con algo y oí un sonido metálico. Me agaché y cogí una llave ¡Era la mía! La probabilidad de encontrar una llave a oscuras en esa escalera es una entre mil millones, pero al parecer mi oponente tenía miedo de que yo pudiera abandonar  al fantasma antes de que él estuviera preparado. ¿Fatalismo? Llámele fatalismo si quiere.


Jacques Kohn se levantó y se excusó para hacer una llamada telefónica. Yo me quedé sentado viendo cómo a Bamberg le temblaban las piernas mientras bailaba con una dama del mundo de las letras. Tenía los ojos cerrados y la cabeza reclinada sobre el pecho de la señora como si se tratara de una almohada. Parecía estar bailando y durmiendo a la vez. Jacques Kohn tardó mucho tiempo...mucho más de lo que normalmente se trata en hacer una llamada telefónica. Cuando volvió le brillaba el monóculo que llevaba en el ojo. Me dijo:
-Adivine quién está en la otra habitación. ¡Madame Tchissik! El gran amor de Kafka.
-¿De verdad?
-Le he hablado de usted. Venga quiero presentársela.
-No.
-¿Por qué no? Merece la pena conocer a una mujer que fue amada por Kafka.
-No me interesa.
-Es usted un tímido, eso es lo que pasa. Kafka también era tímido...tan tímido como un estudiante de una yeshiva.Yo no he sido nunca tímido y quizá sea esa la razón por la que nunca he llegado a nada. Querido amigo, necesito veinte groschen más para los porteros, diez para el de este edificio y diez para el del mío. Sin dinero no puedo volver a casa.
Saqué un poco de cambio del bolsillo y se lo di.
-¿Tanto? No cabe duda de que hoy ha atracado un banco. ¡Cuarenta y seis groschen! ¡Así, sin más! Bueno, si Dios existe, le recompensará. Y si no existe ¿quién está haciendo todas estas jugadas a Jacques Kohn?


Primera parte del post: i-b-singer-y-el-amigo-de-kafka

.


Editorial CATEDRA,  colección Letras Universales. Un amigo de Kafka y otros relatos; 470 páginas,  22 relatos y  se completa con un Glosario de términos judíos y yiddish que favorece la lectura.









.

domingo, 1 de marzo de 2009

I. B. SINGER y el amigo de KAFKA


.



I.B. SINGER (1904-1991), es  tan valorado por los escritores como por sus numerosos lectores.
Siempre escribió en yiddish, a pesar de saber que era una lengua en extinción. Su hermano mayor Israel, -también escritor- emigró a EE.UU y  en 1935, -en plena expansión del nazismo-, le ayudó a llegar a  Nueva York. Allí colaborará en el periódico yiddish The Jewish Daily Forward  y en The New Yorker.  
Es  uno de los pilares junto con Henry Roth de la gran literatura norteamericana de origen judío, la de  Saul Bellow, Salinger o Philip Roth...  Nueva York le ha dedicado un bulevar en Manhattan a la altura de la calle 86 Oeste,donde vivió. 

                    
Había nacido en Leoncin, Polonia, en una familia  de judíos piadosos y austeros  descendientes   de rabinos jasídicos por parte de su padre y de rabinos ilustrados (la Haskalá judía) por la rama materna. Del padre heredó el lado místico cercano al misterio y una existencia poblada de espíritus y diablillos  burlones y de su madre un lado racional apegado a lo visible y concreto.
Cuando tenía dos años la familia se trasladó a Varsovia y se instaló en el gueto.  Pronto el joven Isaac B. Singer se fue apartando de la ortodoxia judía interesándose por  Platón, Aristóteles, Kant y Schopenhauer, y sobre todo por  Baruch Spinoza, Dostoievski, Maupassant, Chéjov... 

Nunca abandonará el yiddih, la lengua de los judíos de Centro Europa en la que sobre un fondo de dialecto alemán se insertan vocablos rusos, holandeses, hebreos, ingleses...un expresivo  mapa lingüístico de la itinerante y dramática historia judía, pero parte de su obra acabaría traduciéndola él mismo al inglés para que no se perdiera en una lengua que se extinguía.
Entre sus libros los hay directamente autobiográficos, "En el tribunal de mi padre" o" Amor y Exilio" y otros en los que los que parte de sus experiencias son transformadas en cuentos o novelas,"El certificado", o "Sombras sobre el Hudson"...En todos ellos se encuentra pensamiento, ideas, emoción poética , misterio   y seductoras  historias porque es un  narrador excepcional. Recibió el Nobel en  1978.
Es un gran escritor de cuentos y  de alguno  de los mejores de la literatura, como "Un amigo de Kafka". En esta narración compleja , evocadora y refinada, se percibe la influencia de Kafka en la fusión  de sueño y realidad que el escritor checo, -como recuerda Kundera-, logró al traspasar la frontera de lo verosímil, que a partir de él  "quedó sin policías, sin aduaneros, abierta para siempre".

 

ABC, 12junio2004, Claudio Magris, (escribe sobre Singer de  forma desconcertante   pero la biografía que recomienda de Florence Noiville  es realmente excelente y aunque no se ha podido encontrar en español, existe  con el título Una biografia,  en un italiano sencillo, expresivo y asequible): Aquel verano en Wengen con SINGER  
En  El Mundo, 8diciembre2020, en Claudio Magris y Giuseppe Conte cara a cara, el escritor italiano vuelve a desconcertar: "Uno del que fui muy amigo es el gran Singer, un escritor «de mano»: yo comprendía mejor lo que él escribía en ciertos relatos de cuanto lo comprendiese él, sin embargo -¡pobre de mí!- de buena gana me hubiera cambiado por él." 








UN AMIGO DE KAFKA




"ANTES de que yo leyera a Franz Kafka, ya había oído hablar de él hacía años a su amigo Jacques Kohn, un antiguo actor de teatro yiddish. Digo "antiguo" porque cuando yo le conocí ya no actuaba. Era a principio de los años 30, y el teatro yiddish de Varsovia había empezado a perder espectadores. El mismo Jacques Kohn era un hombre enfermo y destrozado. Aunque se vestía aún como un dandi, sus ropas eran viejas. Llevaba un monóculo en el ojo izquierdo, un cuello alto pasado de moda ( de los que se conocían como "asesino de padres"), zapatos de charol y un sombrero hongo. Los cínicos del club de escritores yiddish de Varsovia que los dos frecuentábamos le habían puesto de mote "el lord". Aunque cada vez estaba más jorobado, se esforzaba con terquedad en mantener los hombros erguidos. Lo que quedaba de su otrora pelo rubio, lo peinaba formando un puente sobre su cráneo desnudo.
  
Siguiendo la tradición del teatro de los viejos tiempos, recurría de vez en cuando a un yiddish germanizado, sobre todo cuando hablaba de su relación con Kafka. Últimamente había empezado a escribir artículos periodísticos, pero los editores rechazaban unánimemente sus manuscritos. Vivía en un ático en algún lugar de la calle Leszno y siempre estaba enfermo. Entre los miembros del club circulaba un chiste sobre su persona: "Pasa el día tumbado en una tienda de oxígeno y por la noche sale como un Don Juan."


Todas las tardes nos veíamos en el club. La puerta se abría lentamente para dar paso a Jacques Kohn. Parecía un célebre personaje europeo que se dignara visitar la judería. Miraba a su alrededor y hacía muecas como si quisiera indicar que el olor a arenques, ajos y tabaco barato no era de su agrado. Miraba con desdén a las mesas cubiertas de periódicos viejos, piezas de ajedrez rotas y ceniceros llenos de colillas, donde se sentaban los miembros del club que, con sus voces chillonas, hablaban sin cesar de la literatura. Kohn movía la cabeza, como si dijera: "Qué puede esperarse de unos schlemiels?[personas simplonas]Tan pronto como le veía entrar, me llevaba la mano al bolsillo y preparaba el zloti que con toda seguridad me pediría prestado.


Aquella tarde en particular, Jacques parecía estar de mejor humor que de costumbre. Sonrió mostrando sus dientes de porcelana, que no estaban bien ajustados y se movían ligeramente al hablar, y se dirigió hacia mí pavoneándose, como si estuviera en un escenario. Me ofreció su mano huesuda y de largos dedos y dijo:
-¿Qué tal se encuentra esta noche la estrella naciente?
-¿Ya empezamos?
-Lo digo en serio. En serio. Reconozco el talento cuando lo veo, aunque yo carezco de él. Cuando actuamos en Praga en 1911, nadie había oído hablar de Kafka. Él se acercó a los camerinos y tan pronto como lo vi, supe que estaba en presencia de un genio. Pude olerlo como un gato huele a un ratón. Así fue como empezó nuestra gran amistad.


Yo había oído contar esa historia muchas veces y de muchas formas , pero sabía que tendría que escucharla otra vez. Se sentó a mi mesa, y Manya, la camarera, nos trajo unos vasos de té y unas pastas. Jacques Kohn arqueó las cejas sobre sus ojos amarillentos, inyectados en sangre. Su expresión parecía decir: "¿A esto llaman té estos bárbaros?. Echó cinco terrones de azúcar en su vaso y lo removió, haciendo girar hacia afuera la cucharilla de lata. Con los dedos pulgar e índice, este último con la uña más larga de lo común, partió un trocito de pasta, se lo metió en la boca y dijo: Nu ja, que quiere decir, no es posible alimentarse del pasado.


Todo era teatro. Él procedía de una familia jasid que vivía en una de las pequeñas ciudades polacas. No se llamaba Jacques, sino Jankel. Sin embargo, era cierto que había pasado muchos años en Praga, Viena, Berlín y París.No siempre había sido actor del teatro yiddish, también había actuado en Francia y Alemania. Había participado en una producción de Reinhardt,y había tomado aperitivos con Piscator. Me había enseñado cartas que había recibido no sólo de Kafka, sino también de Jakob Wassermann, Stefan Zweig, Romain Rolland, Ilya Ehrenburg, y Martin Buber. Todos le llamaban por su nombre. Cuando empezamos a conocernos mejor, me enseñó incluso fotografías y cartas de actrices famosas con las que había tenido aventuras.


Para mí, "prestarle" un zloti a Jacques Kohn era como entrar en contacto con la Europa Occidental. Hasta la forma que tenía de llevar su bastón, cuyo mango era de plata, me parecía exótica. Incluso los cigarrillos los fumaba de manera distinta a como lo hacíamos en Varsovia. Sus modales eran distinguidos. Si en alguna ocasión, poco frecuente, me hacía algún reproche, siempre me dedicaba con elegancia algún cumplido para no herir mis sentimientos. Pero lo que más admiraba yo de Jacques Kohn era su forma de tratar a las mujeres. Yo era tímido con las chicas -me sonrojaba, me azaraba cuando estaba delante de ellas-, pero Jacques Kohn se mostraba seguro como un conde. Tenía algo que decir a la mujer menos atractiva. A todas halagaba, usando un tono de ironía bien intencionada y afectando la actitud de un hedonista que está de vuelta de todo.

A mí me hablaba con franqueza:

-Mi joven amigo, la verdad es que soy impotente. Todo empieza cuando se desarrolla un gusto superrefinado. Cuando uno tiene hambre, no necesita mazapán ni caviar. Yo he llegado a un punto en que no encuentro verdaderamente atractiva a ninguna mujer. Ningún defecto me pasa desapercibido. Eso es impotencia. Veo a través de vestidos y corsés. Ya no me embaucan ni las pinturas ni los perfumes. Yo no tengo dientes, pero una mujer no tiene más que abrir la boca y ya he localizado todos sus empastes. Casualmente ese era también el problema de Kafka a la hora de escribir: veía todos los defectos, los suyos y los de los demás. Casi toda la literatura la producen plebeyos y chapuceros como Zola y D'Annuncio. En teatro, yo encontraba los mismos defectos que Kafka veía en literatura y eso nos acercaba. Pero, por extraño que resulte, cuando llegaba la hora de juzgar el teatro, Kafka estaba completamente ciego. Ponía nuestras vulgares obras yiddish por las nubes. Se enamoró perdidamente de una comicastra, Madame Tschssik. Cuando pienso que Kafka amaba a esa criatura, soñaba con ella, me avergüenzo del hombre y de sus ilusiones. Cierto, la inmortalidad no es quisquillosa. Todo el que por casualidad entra en contacto con un gran hombre, camina junto a él hacia la inmortalidad, a menudo con pasos torpes.

-¿No me preguntó usted en alguna ocasión qué me hace seguir en la brecha, o acaso son imaginaciones mías? ¿De dónde saco fuerza para combatir la pobreza, la enfermedad y lo que es peor , la desesperación? Ésa es una buena pregunta, amigo mío.Yo también me hice la misma pregunta cuando leí por primera vez el Libro de Job. ¿Por qué seguía Job viviendo y sufriendo? ¿Para tener al final más hijas, más burros , más camellos? No. La respuesta es que lo hacía por el juego en sí. Todos jugamos al ajedrez con nuestro Destino como oponente.Él mueve una pieza, nosotros movemos otra. Intenta darnos jaque y mate en tres jugadas; nosotros intentamos impedirlo. Sabemos que no podemos ganar, pero algo nos empuja a luchar contra él. Mi oponente es un ángel muy duro. Lucha contra Jacques Kohn utilizando todas sus artimañas. ahora es invierno  hace frío hasta con la estufa encendida, pero hace meses que mi estufa no funciona y el casero se niega a arreglarla. Además, yo tampoco tendría dinero para comprar carbón. En mi habitación hace tanto frío como en la calle. Si usted no ha vivido en un ático no conoce la fuerza del viento. Los cristales de la ventana de mi habitación se mueven hasta en verano. A veces un gato se encarama en el lado del tejado que está junto a mi ventana y se pasa toda la noche gimiendo, como si fuera una mujer  de parto. Allí estoy yo,congelado bajo las mantas, y el gato aullando por otro gato, o a lo mejor todo lo que le pasa es que tiene hambre. Podría darle un poco de comida para apaciguarlo, o echarlo; pero, para no morir de frío, me cubro con todos los trapos, incluidos periódicos viejos...y el más mínimo movimiento basta para que todo se desbarate.



-Y aun así, si juega al ajedrez, querido amigo, es preferible jugar con un adversario que merezca la pena a jugar con un chapucero. Yo admiro a mi oponente. A veces me encanta su ingenuidad. Está sentado ahí arriba, en su oficina del tercero o del séptimo cielo, en ese departamento de la Providencia que gobierna nuestro planeta, y no tiene otro cometido que atrapar a Jacques Kohn. Estas son las instrucciones que ha recibido: "Rompe el barril, pero no dejes que se derrame el vino." Y eso exactamente es lo que hace.Cómo consigo mantenerme vivo es un milagro. Me avergüenzo de decirte los medicamentos que tomo, las pastillas que trago. Tengo un amigo farmacéutico, si no fuera por él no podría costeármelas. Antes de acostarme las tomo una detrás de otra, en seco. Si bebo, tengo que orinar. Tengo un problema de próstata y, aun con las precauciones que tomo,me veo obligado a levantarme varias veces durante la noche. En la oscuridad, las categorías de Kant no valen para nada. El tiempo deja de ser tiempo y el espacio deja de ser espacio. Tienes algo en la mano y de repente se esfuma. Encender la lámpara de gas que tengo no es tarea fácil. Las cerillas me desaparecen continuamente. Los demonios pululan por el ático. De vez en cuando interpelo a alguno:"¡Oye tú, Vinagre, hijo del Vino, por qué no dejas ya de una vez tus asquerosos trucos!".


-Hace algún tiempo, a medianoche, escuché unos golpes en la puerta y una voz de mujer. No sabría decir si lloraba o reía. "¿Quién podrá ser?", me pregunté.-"¿Lilith? ¿Namah? ¿Machlath?, la hija de Ketev M'riri?". En voz alta, grité, "Señora, se equivoca." Pero ella siguió golpeando la puerta. Luego escuché un gemido y que alguien se caía. No me atrevía a abrir la puerta. Empecé a buscar las cerillas y resulta que las tenía en la mano. Por fin me levanté,encendí la lámpara de gas y me puse la bata y las zapatillas. Vi de refilón mi imagen en el espejo y me asusté al verme. Tenía la cara verde y sin afeitar. Por fin abrí la puerta y encontré una mujer joven, descalza, que vestía un abrigo de marta sobre un camisón de dormir. Estaba pálida, con el pelo largo y rubio muy despeinado. Dije:
-Señora, ¿qué ocurre?
-Alguien ha intentado matarme hace un momento. Le pido por favor que me deje entrar. Solo quiero quedarme en su habitación hasta que amanezca.
-Quería preguntarle quién había intentado matarla, pero vi que estaba helada. Probablemente también bebida. La dejé pasar y me di cuenta de que llevaba en la muñeca una pulsera de grandes diamantes.
-No tengo calefacción en la habitación -le dije
-Es mejor que morir en la calle."[...  la narración sigue: continuar leyendo hasta el final




Post relacionados:

-Un día en Coney Island
-Asesinato en Sarajevo 

viernes, 20 de febrero de 2009

LA EVA DE GISLEBERTUS EN AUTUN interpretada por JEANNE HERSCH

.




Catedral de San Lázaro de Autun. Pórtico. En el tímpano: El Juicio Final.



Autun, la bella ciudad francesa es uno de los centros de la escultura románica europea.Enclavada en la región de Borgoña,   donde la  poderosa abadía de  Cluny, impartía doctrina a través de las imágenes a una población analfabeta. Ya  en la primera mitad del siglo XII, los benedictinos de Cluny habían perdido poder y estaban siendo sustituidos  en la dirección espiritual  de Occidente, por los benedictinos   de el Cister. A través de los  monasterios de Citeaux y Claraval -que impulsaba el impetuoso San Bernardo- emergía un nuevo estilo, el Gótico  relacionado con el  desarrollo económico que favorecía la vida urbana y el humanismo incipiente de las escuelas catedralicias.


En la iglesia de San Lázaro de Autun trabajó, en el primer tercio del siglo XII, uno de los grandes escultores de la Edad Media y uno de los pocos  que firmó su obra, Gislebertus. Gislebertus hoc fecit, consta grabado bajo los pies de Cristo Juez en el tímpano de San Lázaro. 

Autun había sido una lugar importante desde la Antigüedad. Los restos romanos son abundantes: la muralla, el teatro, las puertas monumentales de Arroux y St. André..., modelos de elementos constructivos que pudieron influir directamente en el "clasicismo" y la monumentalidad romana de la catedral románica de San Lázaro.

Entre las esculturas que Gislebertus realizó para la Catedral, es sorprendente y admirable  la EVA que hoy se encuentra en el cercano Museo Rolin. A ella dedica su ensayo Jeanne Hersch



Dentro del interesante libro de Jeanne Hersch ( Ginebra 1910-2000), El nacimiento de Eva publicado por Acantilado,2008,con prefacio de Jean Starobinski, se encuentra el diminuto ensayo (seis hojas), Eva o el nacimiento eterno del Tiempo. Mirando la Eva de Autun (esculpida por Gislebertus entre 1125 y 1135) y adjunta una reprodución del relieve del Museo Rolin.

Este texto  misterioso, filosófico y poético, trae a la memoria toda la obra del maestro de la catedral románica de San Lázaro  y maravilla  la facilidad casi esquizofrénica de este escultor para tratar con igual maestría lo épico,  de intenso pathos trágico y lo lírico más sutil y delicado.

Gislebertus sublime poeta en  piedra,  realizó una de las  Evas más seductoras de  la historia del Arte.

El lugar original del relieve era un  dintel de una de las puertas del transepto de la catedral, pero en alguna remodelación debió quedar desplazado y separado de una posible figura de Adán a la que parece susurrar; hoy está a corta distancia, en el Museo Rolin, porque el Canciller Rolin ,que trescientos años más tarde dirigiría las finanzas de Juan el Bueno Duque de Borgoña, era de la ciudad de Autun y su casa-palacio es hoy el Museo donde reposa Eva.

O mejor donde eternamente se desliza entre la vegetación del Paraíso, ocultándose, a punto de arrancar la manzana que mantiene en la mano, del árbol del bien y del mal pero sin desprenderla, todavía, y aprisionada por la mitad de su cuerpo ,tal vez, como arriesga Hersch por otro árbol, el de Jessé, en cuyas ramas se inscriben los descendientes de Jessé, padre del rey David, que llevan hasta Cristo. Si es así,este árbol sugeriría ,ya, la Redención.


Es un desnudo lleno de gracia e inocencia: Eva, todavía no culpable pero a punto de serlo y sin querer ser consciente de ello, se desliza entre la vegetación del Paraiso escondiéndose mientras alarga la mano hacia la manzana y mira hacia adelante y con la mano en la mejilla susurra, parece ser, a ese Adán que existió pero ya no está.La suavidad de la cabellera desciende por los hombros,y el cuerpo bello y esbelto se completa con un rostro encantador posiblemente coloreado por la consciencia del acto culpable que la arrojará al tiempo y a la muerte.

Jeanne Hersch dice de ella:

"Eva surge. (...)
La Eva de Autun apenas se levanta sobre el codo y las rodillas. Aún no ha tenido tiempo de ponerse de pie, como todas las demás Evas, culpables y expulsadas. Su cuerpo conserva, al surgir, la rigidez de su eternidad original. Las piernas sobre todo, dobladas, no son más que un rígido ángulo de piedra. El torso, recto, no tiene talle. Sin embargo,he aquí que emerge de esa rigidez sagrada. Su encanto se despierta y crece a medida que se remonta a lo largo de su cuerpo, a medida que los senos y los brazos se desnudan de su eternidad, y que el rostro, ya vulnerable, empieza a desear y a temer.

Las demás Evas son culpables primeramente, y luego expulsadas. Ella, en cambio, es expulsada por su misma culpa. Nace de una sola vez a la culpa, al exilio y a la existencia. Esbozo total en un sólo gesto. Nadadora entre dos aguas de eternidad y tiempo(...) 

Eva coge la manzana que todavía cuelga del árbol. Sus dedos se cierran sobre el fruto. No lo mira, lo toma con la mano izquierda, con el brazo tendido detrás de ella, en sentido inverso al de su mirada.No quiere saber nada de esa manzana, ni de su brazo tendido hacia el fruto, ni de la mano que lo coge (...) 

¿Ese tronco es de la serpiente? ¿Dónde está la serpiente?No, no es ese tronco. Se creería, más bien, poder reconocerla algo más atrás: una cola que se levanta y se curva cerca de los tobillos cortados de Eva, una cola que sube, adelgazándose hasta la rama del manzano (...) 

Eva desobediente...la conciencia y el tiempo, el nombre del comienzo, la elección de vivir y saber de la muerte...."

Gislebertus hoc fecit

Gislebertus admira por su calidad escultórica y sorprende por su capacidad para conjugar  la historia terrorífica del Apocalipsis, El Juicio Final, con las imágenes más líricas e ingenuas de la infancia de Cristo. 

Debió disponer de un gran taller pero su estilo es reconocible tanto en el tímpano, y en las arquivoltas como en los capiteles. Junto a la plasticidad de muchas de sus figuras, cuando no se impone un hieratismo rígido y distanciador vaciado de volumen como en la figura gigantesca de Dios-Juez, sorprende una decoración minuciosa que recuerda los trabajos  delicados de la orfebrería.







Lo Épico : El Juicio Final del tímpano.



"La iconografía románica es épica. Concede al Dios hecho hombre y al hombre hecho a la imagen de Dios unas proporciones sobrehumanas, a veces incluso una figura extraña a la humanidad.(...) Escoge la página más extraordinaria y terrorífica de la Biblia [El Apocalipsis] para comentarla y presentarla al pueblo a modo de advertencia terrible. La historia de los últimos días del mundo, anunciada en palabras de fuego..."  Henri Focillon


Gislebertus,  ofrece una imagen de el Juicio Final, terrorífico: un Dios en todo su poder hace sentir el espanto de los condenados  El Cristo-Juez de Autun es una figura gigantesca,a una escala muy distinta del resto de las figuras, en perspectiva jerárquica, totalmente frontal, estilizada, hierática, inapelable.Está sentado en un trono, inscrito en la mandorla : a su derecha un espacio ordenado , el cielo, con lo bienaventurados; a la izquierda el peso de las almas y el Infierno con sus condenados y sus demonios;









en el dintel la  resurreción de los muertos. Hay  figuras  enigmáticas, terroríficas,  como esa cabeza que es atrapada en unas manos gigantescas que surgen desde arriba. A través de esta iconografía se trasmitía la doctrina de un Dios-Juez lejano y terrible impartiendo implacablemente justicia, igual que el señor feudal la impartía a una mayoría de la población de campesinos analfabetos.

Lo Lírico:
Entre los capiteles está La Huída a Egipto. La iconografía es antigua: María y el Niño en un asno y San José dirigiendo la marcha. Pero a pesar de lo conocido del tema, en  Autun sorprende por su  ingenuidad conmovedora. El asno con la pata levantada, en plena marcha, las piedras del camino, círculos ornamentalmente decorativos, El Niño rígido, antinaturalista contrasta con la dulzura de las expresiones, lo que sólo se explica por lo tardío de la obra dentro del estilo románico; San José, como guía decidido y protector de la pequeña comitiva hacia el nuevo país.

El Sueño de los Magos, cubiertos con una misma capa de tejido lujoso con borde recamado, dormidos con sus coronas, y un ángel indicándoles la estrella-flor que les guiará. Una imagen de ingenua simplicidad inolvidable. Abajo los mismos Magos ofreciendo el oro, incienso y mirra... 



Lo trágico:
El ahorcamiento de Judas, Gislebertus inventa unos demonios terroríficos que colaboran con entusiasmo en el ahorcamiento de Judas.  El estilo  expresionista de las figuras contrasta con  el clasicismo romano de los elementos vegetales. 




EL MUSEO ROLIN DE AUTUN

Jan Van Eyck "La Virgen y el Canciller Rolin".1435.ól/tabla. M. Louvre.



El Canciller Rolin,el señor de la casa, del Museo Rolin donde está Eva,ya no reside allí. Se le puede encontrar en el Museo del Louvre,también eternizado frente a la Virgen y el Niño, en un espacio muy amplio, logrado con la perspectiva, empírica, de menor perfección geométrica que la inventada en  Italia, pero prolongada hacia el fondo por la perspectiva aérea, que descubrieron y utilizaron los hermanos Van Eyck por primera vez. 

Los rayos infrarrojos muestran que de la cintura del "ministro de hacienda" pendía una bolsa de dinero, que el canciller, que se había hecho en su oficio inmensamente rico, mandaría suprimir al pintor, no fuera a parecer ostentación provocadora. 

En este cuadrito (66x62cm) con la pericia de Jan Van Eyck y las posibilidades que da el óleo cabe todo: las personas, el amplio paisaje urbano y rural, las texturas de cada objeto,las abundantes telas de Flandes cayendo en fluidos pliegues, los símbolos, todos los símbolos de la Edad Media, que terminará, como dice el historiador Huizinga, cuando detrás de cada cosa representada ya no se encuentre Dios. 

En el Sur, en Italia, en estas fechas ya ha terminado la Edad Media y está avanzando el Renacimiento.

viernes, 6 de febrero de 2009

JUAN CARLOS ONETTI/ "Los adioses"/ fragmentos y una entrevista

.






UNA PERCEPCIÓN FALSA PUEDE CEGAR UNA VENTANA O CERRAR UNA PUERTA. VENTANAS Y PUERTAS CASI IMÁGENES DIRECTAS, DE LO QUE SON LOS LIBROS. 


IMAGINAR QUE UN AUTOR ES TACITURNO, TRISTE, DESOLADO... Y SENTIR PEREZA. Y UN DÍA AL ABRIR POR AZAR UNO DE SUS LIBROS...  ENCONTRAR UNA MANERA DE ESCRIBIR...QUE CORTA EL ALIENTO.

EL LECTOR TARDÍO SE CONVIERTE EN ADICTO. ESTO PUEDE SUCEDER,  CON JUAN CARLOS ONETTI (Montevideo , 1909-Madrid, 1994)

Félix de Azúa dice en su Diccionario de las Artes, que leer "no es un arte visual sino auditivo" y así debe ser porque mientras se lee a Onetti, al lector se le hace consciente  estar leyendo de una forma determinada, lentamente, con cierta cadencia, porque lo que lee tiene su propia música; y se extraña de que el  idioma sea el mismo de todos los días. El autor  ha encontrado una voz profunda y distinta que impresiona.


Los párrafos siguientes están tomados de la novela "Los Adioses".Punto de lectura, nº 196,111pp.
....................................................................................
" El hombre entró con una valija y un impermeable; alto, los hombros anchos y encogidos, saludando sin sonreír porque su sonrisa no iba a ser creída y se había hecho inútil o contraproducente desde mucho tiempo atrás, desde años antes de estar enfermo.Lo volví a mirar mientras tomaba la cerveza, vuelto hacia el camino y la sierra;"

...................................................................................
"-¿A que no sabe?-empezó por fin el enfermero-. Es de no creer. Se acuerda del tipo, ¿no? Parece que se va del hotel, parece que se fatigó de tanto conversar o ya no le queda más por decir porque una tarde se cruzó en la terraza con las rubias de Gomeza y tuvo que saludarlas, equivocándose, claro, porque tiene buen cuidado de no acertar nunca y colocar tardes por día o noches por tardes. Para que todos se enteren que está distraído, sin corregirse tampoco, porque lo hace por gusto, para que se sepa que no piensa en los que saluda ni sabe en qué momento vive."
.....................................................................................
"-Se va del hotel. Se le debe haber acabado la saliva porque una vez habló de la lluvia con el mozo de comedor o le preguntó a la mucama hasta qué horas hay agua caliente. Todavía no se despidió, no juntó fuerzas para pedir la cuenta o dar explicaciones, si es que a alguien le interesara oírlas. Y ya nadie le habla, o si le hablan es por broma, por adivinar si va a decir que sí o que no con la cabeza, con esa cara de quebracho, los ojos de pescado dormido."
....................................................................................


-En esta entrevista , tan racheada se muestra  Onetti como también parece ser que era, lúcido y contradictorio:

¿El principal rasgo de su carácter?
La pereza.

¿La cualidad que desee en un hombre?
La bondad.

¿La cualidad que prefiere en una mujer?
La ternura.

¿Lo qué más aprecia en sus amigos?
Lealtad.

¿Su principal defecto?
Ninguno.

¿Su ocupación preferida?
Leer novelas policiales

¿Su sueño de dicha?
Whisky y una buena novela policial que todavía no he leído.

¿Cuál sería su mayor desdicha?
Superstición. No la nombro.

¿Qué quisiera ser?
Yo, en las condiciones presentes, pero con veinte años.

¿Dónde desearía vivir?
En cualquier sitio, pero de rentas.

¿El color que prefiere?
El rojo.

¿La flor que prefiere?
La rosa amarilla.

¿El pájaro que prefiere?
El gorrión.

¿Sus autores preferidos?
La Biblia, Faulkner, Proust, Céline, Dostoievski, Cervantes, Hemingway.

¿Sus poetas preferidos?
Shakespeare, Walt Whitmann, Pablo Neruda, César Vallejo, Luis Rosales.

¿Sus héroes de ficción?
Los que yo invento

¿Sus heroínas favoritas de ficción?
Las que yo invento.

¿Sus compositores preferidos?
Tchaikowsky, Prokofiev, Beethoven, Ravel, Mozart.

¿Sus pintores predilectos?
Gaugin, Van Gogh, Picasso, Goya, Klee, Braque.

¿Sus héroes de la vida real?
El Che Guevara.

¿Sus heroínas de la vida real?


¿Su nombre preferido?
María.

¿Que detesta más que nada?
Ver sufrir sin poder hacer nada para remediarlo.

¿Qué caracteres históricos desprecia más?
Los dictadores.

¿Qué hecho militar admira más?
La campaña de Napoleón en Italia.

¿Qué reforma admira más?
Ninguna evitará la muerte.

¿Qué dones naturales quisiera tener?
Hacerme invisible.

¿Cómo le gustaría morir?
De ninguna manera.

¿Estado presente de espíritu?
Resignado.

¿Hechos que le inspiran más indulgencia?
Todo lo que se haga por amor.

¿Su lema?
Que me dejen en paz.


Fuente: Miradas sobre Onetti
(Montevideo 1995, Coord. Omar Prego)



10/2/09 POSTDATA AL POST :
Una vez que se inicia la lectura de Onetti, cuando se acaba el libro ("Los adioses") se empieza otro, "Dejemos hablar al viento",el "Let the wind speak" de Ezra Pound:

Do not move
Let the wind speak
that is paradise.


No os mováis.
Dejad hablar al viento
eso es el paraíso

"Los adioses" se publicó por primera vez en 1954 y "Dejemos hablar al viento", en 1979. El tiempo ha pasado también por el estilo. La escritura se ha complicado,se hace más densa, más intrincada, más difícil de leer y hay que volver a veces sobre lo leído. Pero Onetti sigue tirando del lector y la lectura continúa...Y de vez en cuando se encuentran párrafos sorprendentes que parecen pensamientos autobiográficos de una honda y pensada filosofía práctica:

" Desde años atrás yo había sabido que era necesario meter en la misma bolsa a los católicos, los freudianos, los marxistas y los patriotas. Quiero decir: a cualquiera que tuviese fe, no importa en qué cosa; a cualquiera que opine, sepa o actúe repitiendo pensamientos aprendidos o heredados. Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con hambre. La fe los obliga a la acción, a la injusticia, al mal; es bueno escucharlos asintiendo, medir en silencio cauteloso y cortés la intensidad de sus lepras y darles siempre la razón. Y la fe puede ser puesta y atizada en lo más desdeñable y subjetivo. En la turnante mujer amada, en un perro, en un equipo de fútbol, en un número de ruleta, en la vocación de toda una vida."

.